Honduras
La Comisión de Verificación del pacto Tegucigalpa-San José, se instaló ayer con la responsabilidad de esclarecer dudas en torno al pacto alcanzado y de respetar la decisión que tome el Congreso Nacional.
Esta Comisión se conformó por mandato del acuerdo Tegucigalpa-San José, firmado el pasado jueves por las comisiones del presidente Roberto Micheletti, y el ex mandatario Manuel Zelaya.
Este acuerdo busca allanar una solución pacífica a la crisis que abate al país desde el 28 de junio pasado, cuando se derrocó a Zelaya por violar la ley y la Constitución, la cual incluso pretendió derogar mediante la instalación de una Constituyente.
El documento firmado, que consta de 12 puntos, remitió al Congreso Nacional (por propuesta del mismo Zelaya) la responsabilidad de dirimir la situación referente a la posible restitución.
Si bien el pacto es claro en torno al respeto por parte de los sectores enfrentados, su obligatoriedad en el cumplimiento y el reconocimiento a las elecciones generales y a las autoridades electas (entre otras cosas), aún hay situaciones que la comisión deberá esclarecer.
Una de ellas y sobre las que se centraron las inquietudes ayer, antes y después de su instalación, es quién dirigirá el gobierno de unidad y reconciliación nacional que deberá estar conformado para mañana 5 de noviembre.
Por un lado se dice que el gobierno funcionará de manera temporal aislado del actual gobierno, que preside Roberto Micheletti, pero por otro lado se habla que sería Micheletti quien incluso juramentaría y lideraría este gobierno.
Al menos esas son las posibilidades más cercanas que se vislumbran considerando que el Congreso Nacional ha tornado las comunicaciones a la Corte Suprema de Justicia, la Procuraduría General y el Ministerio Público, para que emitan opiniones jurídicas en torno a la restitución.
Con esto el Congreso estaría tomándose más tiempo para decidir. Es casi un hecho que la decisión no se tomará esta semana, cuando se conforme el gobierno de unidad.
Ambiente en instalación
La Comisión se instaló a las cuatro de la tarde pasados diez minutos. Víctor Rico, oficial de asuntos políticos de la OEA, abrió la sesión y cedió la palabra a cada uno de los miembros.
Primero habló Ricardo Lagos, ex presidente de Chile; Hilda Solís; secretaria de Trabajo de Estados Unidos (ambos representantes de la OEA y que llegaron ayer al país); Arturo Corrales, representante de Micheletti y Jorge Arturo Reina, del ala zelayista.
Se informó extraoficialmente que los dos representantes de la OEA permanecerán en el país 48 horas, es decir hasta que se conforme el gobierno de unidad.
En el salón había dos auditorios. En el lado izquierdo del salón estaban los zelayistas, que aplaudían cada vez que se mencionaba “el restablecimiento del orden constitucional”. En el derecho estaban los que apoyan la sustitución constitucional y a Micheletti, que vitoreaban y aplaudían cada vez que se reafirmaba la validación de las elecciones generales como parte de la solución a la crisis.
Papel de la Comisión
Rico confirmó que la Comisión se encargará de aclarar las dudas que se generen en torno al acuerdo. “El punto 8 del acuerdo Tegucigalpa-San José, en sus disposiciones finales, señala que toda diferencia de interpretación o aplicación del mismo será sometida a la Comisión de Verificación”, señaló. Pero Rico fue enfático al sostener que en el pacto las dos partes firmantes se comprometieron a respetar la decisión del Congreso.
Por tanto, dejó entrever, ni la OEA ni ningún país de la comunidad internacional debería asumir un papel contrario al acordado por las partes en disputa.
Ricardo Lagos fue claro al afirmar que respetarán la decisión del Congreso. Su papel, como Comisión, dijo, es la de velar por el cumplimiento del pacto.
El Congreso tiene dos caminos: Restituir a Zelaya o ratificar la sucesión constitucional que puso en el poder a Micheletti. Eso fue lo que acordaron las dos comisiones. Por su lado, Solís manifestó que hay una prioridad “la formación del gobierno de reconciliación de unidad nacional... lo que pase en Honduras puede afectar varias áreas y ojalá que el 5 de noviembre ya hayan personas nombradas”.
Lagos consideró que es importante cumplir con esas fechas planteadas en el pacto, “eso sería un gran paso”, apuntó.
Rafael Pineda Ponce envió ayer una carta a Manuel Zelaya, en la que indica que por instrucciones del presidente constitucional Roberto Micheletti, se le pide que envíe los nombres de 10 personas que deberán integrar el gabinete de reconciliación nacional.
La carta fue enviada a la Embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde se hospeda Manuel Zelaya. Entre tanto, Corrales expresó que “siempre apuesta por el optimismo... tengan certeza que haremos el esfuerzo para concluir este acuerdo satisfactoriamente”.
Por su lado, Reina condenó “el golpe de Estado” y por eso “esta es una oportunidad para restablecer y fortalecer el orden democrático de Honduras”.
