Honduras
La amnistía general para delitos políticos y comunes conexos, por los hechos del 28 de junio, es vigente a partir de hoy. Los que quieran acogerse a esta figura jurídica ya lo pueden hacer acudiendo a los tribunales de justicia.
El pasado 2 de febrero se publicó en el diario oficial La Gaceta el decreto legislativo 02-2010, en el que se aprueba una amnistía de carácter general.
En dicho decreto se aclara que su vigencia comenzará a partir de 20 días de su publicación en el diario oficial, lo que indica que a partir de hoy el decreto se convierte en ley con una vigencia de 40 años.
Fue el pasado 26 de enero cuando el Congreso Nacional (CN), en un solo debate, aprobó la amnistía general por las acciones que fueron intentadas o consumadas en el período entre el 1 de enero del 2008 al 27 de enero del 2010.
La amnistía fue aprobada por la mayoría mecánica del Partido Nacional (71 diputados), que constituye la mayoría simple (65) requerida para este tipo de proyectos, más cuatro de los cinco diputados de la Democracia Cristiana y algunos liberales.
Fue en los actos de toma de posesión el pasado 27 de enero, cuando el presidente Porfirio Lobo Sosa sancionó el decreto, saludando con ello a la comunidad internacional con la bandera de la paz, unidad, reconciliación, perdón y el olvido, tras siete meses de crisis.
El olvido a delitos políticos se basan por los hechos del 28 de junio, cuando Manuel Zelaya perdió el poder por las constantes violaciones a la ley y pretender derogar la Constitución.
La aprobación de la amnistía fue parte de las exigencias de la comunidad internacional, a pesar de no estar incluida en el Acuerdo Tegucigalpa/San José.
Los que deseen acogerse a la amnistía deberán tener una acusación pendiente, acudir a los tribunales a comparecer a una primera audiencia para arrepentirse de los delitos cometidos e invocar que existe un decreto de amnistía que los abarca para ser beneficiado.
¿Qué abarca?
Con la amnistía quedan en el manto del olvido los delitos políticos cometidos, o que se haya intentado cometer, relacionados con traición a la patria, contra la forma de gobierno, terrorismo y sedición, según el artículo 1 de la aprobada ley.
También reciben la gracia del Estado los ciudadanos que hayan cometido delitos comunes conexos, es decir, usurpación de funciones, desobediencia, abuso de autoridad y violación de los deberes de los funcionarios, siempre y cuando estos no estén ligados a actos de corrupción, derechos humanos y lesa humanidad.
Con el decreto se beneficia a Zelaya y sus colaboradores, quienes buscaban derogar la Constitución para promover la reelección presidencial e introducir al país el socialismo.
Zelaya es acusado por delitos de traición a la patria, contra la forma de gobierno, usurpación de funciones y abuso de autoridad. Igualmente, es acusado por actos de corrupción, los que no son abarcados con la amnistía.
Para el analista Raúl Pineda Alvarado, la amnistía no le sirve a nadie. Zelaya y sus allegados tienen pendientes acusaciones por corrupción y los comandantes fueron sobreseídos por los tribunales de justicia, recordó.
Olvido
Los que deseen acogerse a la amnistía deberán acudir a los tribunales a arrepentirse de los delitos cometidos para ser perdonados.