Perú
La OEA creó ayer la comisión para estudiar la posibilidad de un retorno de Honduras al organismo tras los acontecimientos del pasado 28 de junio. Venezuela, por orden del ex militar golpista Hugo Chávez, insistió en que no avalará el regreso del gobierno centroamericano.
La comisión tiene hasta el 30 de julio para dar sus recomendaciones, según la resolución aprobada en el día final de la asamblea de la OEA realizada en Lima.
El secretario general José Miguel Insulza quedó encargado de designar a los miembros de la comisión.
Insulza dijo que los preparativos empezarán el lunes en la sede institucional de Washington, pero se abstuvo de dar detalles.
En el pasado Insulza ha conformado este tipo de comisiones con miembros que provienen de la propia OEA, como embajadores o funcionarios y de la actividad privada internacional, como ex cancilleres o diplomáticos de su confianza.
Para crear la comisión, los cancilleres latinoamericanos reunidos en Lima consideraron que "es necesario que los países miembros cuenten con mayor información sobre el estado del proceso político hondureño".
El vicepresidente y canciller panameño Juan Carlos Varela, presidente de turno del Sica (Sistema de Integración Centroamericana), dijo que le gustaría que el retorno se diera "lo antes posible" ya que todos los países centroamericanos, excepto Nicaragua, han reconocido al gobierno del presidente Porfirio Lobo, elegido popularmente con una histórica mayoría (1.3 millones de votos).
Indicó que Centroamérica va a facilitar ese trabajo.
En ese sentido, dijo que esperaba que Honduras participe el 30 de junio en la cumbre presidencial centroamericana, en Panamá, a la cual han sido invitados los presidentes de Italia y Corea del Sur.
Honduras está suspendido desde el 4 de julio de 2009 debido al derrocamiento de Manuel Zelaya, quien pretendía derogar la Constitución de la República para cambiar la forma de gobierno y perpetuarse en el poder.
El canciller Nicolás Maduro dijo ayer que Venezuela mantendrá su postura de rechazo al reingreso de Honduras a la OEA hasta que se dé "el restablecimiento de las garantías para el ejercicio político de Manuel Zelaya", y se investiguen los "crímenes" del gobierno interino de Roberto Micheletti, y se establezcan responsabilidades.
Maduro criticó, en una visita a la localidad costera de Puerto Cabello, la postura de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, sobre Honduras, y dijo que "sigue dando vergüenza la posición de Estados Unidos".
El acuerdo para facilitar el retorno de Honduras fue concretado en reuniones privadas de los ministros, luego de que varios de ellos afirmaran que la suspensión afectaba más a los hondureños que a su clase política.
Nicaragua y Venezuela han criticado, sin embargo, las acciones de Lobo y otras autoridades hondureñas al no permitir el retorno incondicional de Zelaya al país.
Zelaya pide que se le suspendan las órdenes de captura y los juicios que hay en su contra por bochornosos actos de corrupción.
"El retorno incondicional de Zelaya no es negociable", afirmó en la víspera Antonio Patriota, enviado del presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva. "Sobre eso hay consenso de los países".
Honduras fue suspendido bajo el argumento de que con el golpe violó principios de la Carta Democrática Interamericana.
Las voces a favor de honduras
El presidente Porfirio Lobo dijo en rueda de prensa que "estoy muy contento por la decisión de la OEA de enviar gente a revisar, analizar e investigar lo que ocurre en Honduras y que nos señale lo que estamos haciendo incorrecto".
Manifestó que "lo importante es que, como nación, Honduras tiene la voluntad de mantener relaciones cordiales con todos los países del mundo, sobre todo con nuestros hermanos latinoamericanos... y es fundamental que todo se haga en el marco del respeto a los derechos humanos y el cumplimiento de los acuerdos de paz (para solucionar la crisis hondureña)".
Lobo advirtió que Honduras ha hecho todo para lograr el reconocimiento de todos los países. Ha cumplido el acuerdo Tegucigalpa/San José, firmado por Zelaya y Micheletti. Lo único que no puede hacer, enfatizó Lobo, es interceder para que una persona, tenga el rango que sea, pueda evadir la justicia, en clara referencia a Manuel Zelaya Rosales.
Esperamos que los resultados sean positivos
Honduras espera que la Comisión de alto nivel de la OEA tome en consideración el esfuerzo que está haciendo el presidente Porfirio Lobo Sosa tanto a lo interno como a nivel internacional.
"Esperamos que al final los resultados sean positivos, coherentes con las acciones que está tomando el presidente (Lobo) para que eventualmente el tema de la OEA simplemente sea parte de la historia y que podamos ser incorporados", dijo el canciller Mario Canahuati.
La comisión de alto nivel debe considerar el diálogo nacional, el fortalecimiento de la paz y la reconciliación promovida por Lobo al instaurar un gobierno de unidad. Además, la creación de la Comisión de la Verdad y la protección de los derechos humanos que "sin duda alguna va a ser el tema principal" en el marco de la evaluación.
Canahuati agradeció a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, por meter el tema de Honduras en la agenda, aspecto que el gobierno hondureño daba casi descartado o imposible.
Democracia en Honduras se ha regularizado
"La democracia se ha regularizado" en Honduras, aseguró ayer el ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton.
Según el ex gobernante, la normalización democrática se logró con las elecciones masivas y transparentes que llevaron al poder de la nación a Porfirio Lobo Sosa.
Por lo anterior, Honduras debe reincorporarse al seno de la Organización de Estados Americanos (OEA), de la cual fue expulsada en julio de 2009 en base a un informe parcializado presentado por el secretario general, José Miguel Insulza.
Insulza hizo el informe con los datos proporcionados por los adeptos de Zelaya, quienes apoyaban el ilegal proyecto de la cuarta urna, mediante el cual se quería derogar la Constitución para cambiar la forma de gobierno y perpetuarse en el poder.
Clinton viajó a Perú para reunirse con el presidente Alan García. Durante su estancia en la ciudad, recibió las llaves de Lima de manos del alcalde Luis Castañeda.