Honduras
De "ridícula y absurda" calificó el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, la aprobación del resto de países de Centroamérica para la reincorporación de Honduras al Sistema de Integración Centroamericano (Sica).
En declaraciones vertidas ayer, el mandatario nicaragüense rechazó también la declaración conjunta donde los países miembros del Sica expresan que solicitarán a la OEA "que en el marco de la comisión de alto nivel (...) agilicen y resuelvan a la mayor brevedad posible la reincorporación de Honduras en el seno" de ese organismo.
“Algunos gobiernos, no los pueblos, dicen tranquilamente que ellos ya decidieron integrar a Honduras al Sistema de la Integración Centroamericana (Sica), eso es un absurdo, una ridiculez porque este organismo tiene sus normas y ahí tiene que haber consenso, unanimidad”, declaró Ortega.
"Sencillamente", dijo Ortega, no se pueden tomar decisiones como la de oficializar a Honduras como miembro del Sica.
También dijo que Nicaragua no participó en la cumbre porque “ya sabíamos que estaba encaminada y empujada por la política de los Estados Unidos”.
El mandatario cuestionó por qué EE UU no retiró la base militar de Palmerola, que a su juicio fue instrumento para la separación de Manuel Zelaya el 28 de junio de 2009.
A raíz de ese hecho, Honduras fue bloqueado por el Sica y suspendido de la OEA.
La decisión del Sica, insistió Ortega, “es ridículo porque no abona a la integración y la unidad de los países centroamericanos”.
Argumentó que las normas del Sica establecen que para aprobar una medida de esa naturaleza "tiene que haber consenso" y que "si no hay unanimidad, sencillamente no" es válida, pues viola "las bases del tratado" de integración.
"El presidente de El Salvador declaró que ellos decidieron reincorporar a Honduras al Sica, como que aquí en Centroamérica se está desconociendo lo que sucedió en Honduras", cuestionó Ortega.
“Nosotros vamos a seguir trabajando como lo hemos hecho respetando las resoluciones que el mismo Sica aprobó en Nicaragua el 29 de julio del año pasado, donde se dejó claro que no se podía reconocer a Honduras hasta que no se produjeran las condiciones para que se pudiese dar ese reconocimiento”, manifestó el líder sandinista.
"La decisión (del reintegro de Honduras al Sica) es una decisión de gobernantes que saben que están rompiendo las bases del tratado del Sistema de la Integración Centroamericana y le están haciendo un gran daño a la unidad centroamericana”, fustigó.
Este miércoles, el canciller hondureño Mario Canahuati calificó de "extraordinarios" los logros en la cumbre del Sica y dijo que se espera el apoyo de al menos 24 países ante la OEA.
Con la llegada al poder el 27 de enero de Porfirio Lobo en Honduras, los gobiernos centroamericanos han normalizado sus vínculos con Tegucigalpa, a excepción de Nicaragua.
Nicaragua considera que las estructuras políticas y militares que promovieron el "golpe" contra Zelaya -un aliado de Ortega- aún están "vivas", pero anunció la voluntad de reconocer al gobierno de Lobo después que la OEA reintegre a Honduras a su seno.