Honduras
El depuesto Manuel Zelaya calificó este domingo de "segundo golpe de Estado" la última propuesta del presidente Roberto Micheletti, quien anunció que dejarÃa su cargo con la condición de que Zelaya renuncie definitivamente a la presidencia del paÃs.
Las últimas propuestas del gobierno interino son un "segundo golpe de Estado" afirmó Zelaya a la cadena británica BBC y reiteró que el fracaso de la última ronda de negociaciones se habÃa producido por un nuevo desacuerdo en torno al principal punto de sus demandas: su restitución en el poder.
Las negociaciones se rompieron el viernes entre las comisiones representantes de Zelaya y Micheletti, que habÃan suscrito en un 95 porciento el Diálogo Guaymuras para encontrar una salida definitiva a la crisis polÃtica en Honduras, debido a que no llegaron a un acuerdo en el punto álgido; la restitución de Zelaya en el poder.
Micheletti habÃa hecho la misma propuesta en ocasiones anteriores, pero a diferencia en este caso, el gobernante interino aceptarÃa la decisión del Congreso Nacional para crear una ley que permita amnistÃa polÃtica sin involucrar delitos comunes.
Zelaya fue acusado de falsificación de documentos públicos, fraude y abuso de autoridad en relación a la presunta malversación de dos millones de dólares en fondos gubernamentales para pagar anuncios publicitarios de su gobierno en enero.
Al parecer esos cargos no entrarÃan en la amnistÃa propuesta por Micheletti. Los cargos por traición, usurpación de poderes a dependencias, abuso de autoridad y delitos contra la forma de gobierno, que también enfrenta Zelaya, sà serÃan anulados.
Zelaya rechazó la propuesta del gobierno interino para que la Corte Suprema decida su restitución presidencial y a su juicio el Congreso debe autorizarlo a concluir el mandato para el que fue elegido.
La comisión de Micheletti propuso entonces que sean la Corte y el Congreso en conjunto quienes decidan si debe o no retornar a la silla presidencial, pero esto fue rechazado por los representantes de Zelaya y el diálogo entró en un punto muerto.
Zelaya indicó que el fracaso en la resolución de esta crisis polÃtica mostrarÃa la debilidad de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de Naciones Unidas.
Aunque la OEA insiste en que se debe encontrar una solución dialogada, y no bajo amenazas, para resolver la crisis, dando validez a los comicios del 29 de noviembre.