Honduras
Un grupo de zelayistas la arremetió ayer con insultos contra el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, mientras inauguraba una iglesia.
Los hechos se dieron mientras Rodríguez Maradiaga inauguraba el templo San Judas Tadeo en la colonia Óscar A. Flores de Comayagüela, cuando un grupo de personas del Frente Nacional de Resistencia se apostó a escasos metros de donde se efectuaba una misa de acción de gracias por haber concluido la obra.
Los zelayistas portaban pancartas con mensajes de insulto contra el cardenal Rodríguez. Entre estos se podía leer que era un criminal, asesino, corrupto, golpista que entregó a "Mel" Zelaya.
Como siempre, las agresiones también se extendieron para los reporteros de EL HERALDO, a quienes dijeron frases insultantes. Para evitar que los enfurecidos manifestantes ingresaran al templo, un grupo de policías acordonó el lugar. Una de las personas que portaba un altoparlante se dirigía con frases groseras en contra de los uniformados.
Acción policial
Ante los hechos ocurridos, el viceministro de Seguridad, Roberto Romero Luna, acompañado del director de la Policía, José Luis Muñoz Licona, en conferencia de prensa dijo que la turba aprovechó para protestar, insultar y tratar de agredir la integridad física del cardenal usando improperios o palabras soeces y lanzando todo tipo de objetos como piedras, huevos y bolsas de basura contra el vehículo que el cardenal utilizaba para su transporte.
Con el propósito de salvaguardar el orden público y la vida de los ciudadanos que se encontraban reunidos en la iglesia, y a solicitud de la seguridad de Rodríguez Maradiaga, fue necesario desplazar al lugar 15 policías.
La turba intentó ingresar por la fuerza al interior de la iglesia, acción que fue impedida por los policías, haciéndoles la solicitud de que se retiraran y respetaran la celebración cristiana que se estaba oficiando.
La Constitución de la República en su artículo 77 establece que en Honduras se garantiza el libre ejercicio de todas las religiones y cultos y manda por intermedio de la Ley Orgánica de la Policía Nacional mantener y restablecer el orden público, el cual estaba siendo alterado por el grupo de manifestantes, que indignados ante la presencia de su eminencia pretendían atentar en contra del jerarca de la Iglesia Católica, dice el comunicado de la Secretaría de Seguridad
La acción dejó como resultado un policía herido, lo que provocó la detención de un manifestante. A raíz de ello fue necesario utilizar las armas disuasivas permitidas por las Naciones Unidas como ser 2 granadas de gas lacrimógeno que permitieron el control y disuasión de la manifestación.