Honduras
La canción del cantautor Alà Primera, del grupo Los Guaraguao, describe a la perfección lo que ocurre en la colonia Los Dardanelos.
Decenas de familias que viven en covachas construidas con cartón y láminas, en las riberas de la quebrada El Padre, están en riesgo debido a la llegada del invierno.
Y es que la melodÃa de AlÃ, que dice en una de sus partes: "qué triste se oye la lluvia en los techos de cartón, qué triste vive la gente en las casas de cartón…" es lo que le ocurre a diario a MarÃa Concepción Padilla, una humilde mujer de 49 años, madre de 4 hijos, que hace 25 años trabaja en el crematorio municipal.
Con los 30 lempiras diarios que gana y apenas le ajustan para alimentar a sus vástagos, ha logrado construir algunas paredes de su casa y techar una habitación con materiales encontrados en el botadero.
"Desde que comienzan las lluvias, se termina la tranquilidad para nosotros", dijo MarÃa Argentina Rivera, otra vecina de la zona.
Y cómo no, si una tormenta basta para que la quebrada, que en invierno es un delgado e inofensivo hilo, se convierta en una corriente de aguas embravecidas que amenaza la tranquilidad de decenas de juticalpenses.
Estas dos mujeres, al igual que decenas de familias que habitan en los cinturones de miseria de la ciudad, elevan un grito de auxilio a las autoridades para que se aprueben proyectos de vivienda.