Honduras
La comunidad se ha convertido en un desierto. Así describió a Cedeño, el alcalde, de Marcovia, Nahún Cálix.
Y es que según el funcionario, desde que la comunidad se vio afectada por las marejadas no se ha recuperado.
En la zona unas 250 familias urgen ser reubicadas, debido a que de forma permanente son sacadas de sus hogares cuando el nivel de las olas del Pacífico se incrementan.
"Es de suma urgencia que se les reconstruyan las viviendas a cinco familias que quedaron a la intemperie y que aún siguen en la zona", aseguró Cálix.
También es necesario dragar varios diques que se encuentran en las calles de la comunidad pues se acumula toda clase de basura y heces fecales que aún escurren las letrinas de la zona devastada por las aguas del golfo, dijo el entrevistado.
Proyecto
El plan para reubicar a las familias requiere de la inversión de unos 180 millones de lempiras, fondos que el gobierno prometió aportar tras las inundaciones del año pasado, pero que aún no se concreta.
"Nos dijeron que nuestro aporte sería ubicar los terrenos, labor que hace varios meses la concluimos, ahora esperamos que nos cumplan", agregó el munícipe.
El proyecto de traslado de las familias que elaboraron las autoridades de la corporación municipal y que fue entregado a las autoridades del gobierno contempla ejecutarse en tres etapas. "Sabemos que el proyecto es a largo plazo, unos tres años como mínimo, pues es una labor integral, pero necesitamos que se inicie de inmediato", manifestó el funcionario.
Promesas
Una comisión gubernamental visitó la comunidad el año pasado y se comprometieron a apoyar en diversos programas.
Para el caso, el gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Roberto Martínez Lozano, se comprometió a reparar más de 1,300 metros de tendido eléctrico, pero no ha sucedido.
El ministro de la Secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (Soptravi) aseguró que aportarían para el dragado y limpieza de la comunidad, labor que según Cálix solo duró 15 días.
Áfrico Madrid, ministro del Interior y Población, aseguró que les otorgaría las viviendas a las cinco familias que quedaron sin casa, pero aún estas siguen viviendo a la intemperie.
El ministro de Salud, Arturo Bendaña, prometió la construcción de un centro de Salud y al igual aún no se inicia este proyecto.
"Cada uno de los funcionarios que participó en un cabildo abierto prometió obras, las cuales han quedado en promesas", concluyó.