Honduras
Las aguas del rÃo Hato se han calmado. Es el momento que esperaban los vecinos para poner en marcha el plan de construcción de bordos con sacos de arena.
A la labor se sumaron un grupo de elementos de la 110 Brigada de InfanterÃa.
Los hombres estaban dispuestos a trabajar por la comunidad y comenzó la faena.
Poco a poco los sacos repletos de arena se fueron colocando en una de las partes por donde se filtran con mayor potencia, las aguas que bajan desde las montañas.
En la labor se han involucrado unas 40 personas, llevan tres dÃas de ardua labor, pero no hay tiempo que esperar, por lo que hasta los estudiantes de la comunidad se han enlistado como voluntarios.
El llenado de las bolsas de mezcal se realiza en el interior del afluente, situación que obliga a los obreros a mojarse hasta la altura de las rodillas.
Eliseo Castellanos, vecino, aseguró que la construcción de la borda con sacos rellenos de arena es una obra temporal con el fin de detener el embate de las aguas del rÃo, pero si las lluvias son fuertes saben que este muro no soportará.
"Este muro dura poco, pues es frágil ante una crecida potente, pero por lo menos reduce en gran medida la presión del caudal", dijo el entrevistado.
En la zona se requiere la construcción de unos 500 metros de muro perimetral fabricado con materiales resistentes, pero la comunidad no cuenta con los recursos económicos para poder lograr edificar el muro de contención.
Y es que el caudal cada vez que llueve amenaza con llevarse hasta las viviendas que se encuentran en las cercanÃas del afluente.
Afectados
Unas 400 personas son las que viven una pesadilla por la amenaza que les genera las corrientes de agua, ya que en minutos de haber comenzado las lluvias comienzan a inundarse los patios y de forma posterior las casas.
La meta que se han trazado los pobladores en la actualidad es lograr colocar un muro de arena en unos 200 metros, aprovechando que las precipitaciones han cesado.
Según José Raudales, sargento, luego de conocer la necesidad de la localidad decidieron integrar un grupo de efectivos militares para contribuir con la construcción del muro temporal.
Son 17 militares los que se sumaron a la jornada de ayer. "Estamos ayudando pues sabemos que la mayorÃa de las personas que residen en esta comunidad son pobres", dijo el militar.
Reporte
De acuerdo con el último reporte que han elaborado los vecinos de la comunidad, unas 94 casas son las más afectadas producto de la humedad, las que están ubicadas en los barrios El Guanacaste y La Vega.
"La falta de recursos económicos es nuestra principal limitante, ya que si contaramos con dinero ya habrÃamos contratado maquinaria para dragar el rÃo", dijo Marco Antonio Maradiaga, presidente del patronato de la comunidad.
Según Maradiaga, el alquiler de una retroexcavadora tiene un costo de 5,000 lempiras.
"Otro problema que nos mantiene preocupados es que el puente Benque, que está a punto de colapsar y esto dejarÃa varias comunidades incomunicadas", agregó el representante comunal.
Otras tragedias
En el mes de octubre del año pasado unas 80 personas quedaron damnificadas al perder todas sus pertenencias y fueron trasladadas hacia albergues temporales para evitar la pérdida de vidas humanas.
Uno de los vados que sirve de paso en la comunidad ante la potencia de las aguas también sucumbió, situación que dejó unas seis aldeas de la zona incomunicadas.
Reubicación
Las constantes llenas en la comunidad llevaron a las autoridades municipales a declarar la zona como inhabitable, desde el año anterior.
Unas cinco manzanas de terreno son las que se requieren para el traslado de las familias, según lo que se ha planteado, pero hasta el momento se desconoce cómo se lograrÃan los fondos para poder reubicar a las familias afectadas.
Para poder ser reubicadas las 107 familias que permanecen en la zona de riesgo es necesario, además la construcción de un proyecto de vivienda.
Entre los proyectos que se mencionan para la comunidad se destaca declarar al área como un espacio para la siembra de árboles con el fin de reducir la vulnerabilidad que presenta.