Honduras
Las autoridades del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria de Honduras (Senasa) este año mantienen estricta vigilancia en la zona sur para erradicar la brucelosis.
El mal es transmitido por la ingesta de leche no tratada, situación por la cual se han realizado varios talleres preventivos en la comunidad.
Los alcaldes, autoridades de educación y ganaderos han sido involucrados en el tema de prevención en las comunidades del sur.
En los últimos dÃas, un grupo de autoridades locales de la ciudad de Choluteca recibieron el taller formativo sobre los riesgos a los que se expone a la población en caso de no contar con una vigilancia apropiada frente a esta enfermedad.
El director nacional de Senasa, Heliberto Amador, explicó que con la puesta en marcha del programa vaso de leche para los menores las medidas de vigilancia se han duplicado a nivel nacional.
"El proyecto del vaso de leche tiene como objetivo que los niños de los municipios tengan una manera de alimentarse y es por ello que la institución ha comenzado a realizar inspecciones en diferentes fincas del departamento, para asegurar la calidad del producto" señaló.
En el primer semestre del año, Senasa realizó inspecciones en ocho municipios del departamento, encontrando que el municipio que más casos positivos presentaba era El Triunfo, con un total de 17 casos.
Al momento de detectar los casos, se procedió con la muerte de los animales contagiados, puesto que la enfermedad no tiene cura y la única forma de erradicarla es sacrificando a las reses. El municipio de Santa Ana de Yusguare se ubicó en el segundo lugar con siete casos.
Melitza Hernández, alcaldesa de Santa Ana de Yusguare, informó que se está coordinando con Senasa para la vigilancia permanente del hato ganadero con que cuentan en la localidad, luego de identificarse varios casos.
"Es importante que todas las instituciones involucradas nos unamos y de esta forma trabajemos para erradicar de nuestros municipios esta enfermedad", dijo la funcionaria.
Las reses que dan positivo a la enfermedad antes de ser sacrificadas son marcadas con un sello que indica que son vÃctimas del mal, para evitar que puedan ser trasladadas hacia otras zonas o se vendan para el consumo de la carne. El hato ganadero en el paÃs es de 2.5 millones de cabezas distribuidas en las diferentes regiones, la zona sur está entre los primeros lugares.
Más de 96,622 productores de ganado se mantienen en los registros de la SecretarÃa de Agricultura y GanaderÃa (SAG), de los cuales el 52% son pequeños. En la época de invierno la producción de leche es de 2.4 millones de litros, obtenidos de un rendimiento de 4.4 litros por vaca al dÃa.
Medidas
Entre las primeras medidas que se deben aplicar está hervir la leche para el consumo.
Las personas que manipulan la leche u ordeñan que trabajan en haciendas donde el ganado da positivo a la enfermedad son sometidas a exámenes para ser tratadas en caso de portar la bacteria. Los sÃntomas incluyen fiebre, fuerte dolor de cabeza, debilidad, sudor profuso, escalofrÃos, adelgazamiento y dolores generalizados.
Las manifestaciones clÃnicas dependen de la vÃa de transmisión del organismo: si es respiratoria, el paciente puede presentar neumonÃa, si entra por la piel las manifestaciones incluyen celulitis y linfadenopatÃa regional.
Las bacterias también pueden entrar al organismo a través del tracto gastrointestinal, por la ingestión de alimentos contaminados, principalmente leche y sus derivados.
Cuando el mal no se diagnostica a tiempo se vuelve crónico y puede producir daño hepático, renal y en otros órganos y ocasionar la muerte.
Incidencia de casos es baja a nivel mundial
La brucelosis, también llamada fiebre malta o fiebre ondulante, es una enfermedad bacteriana (infecciosa) que ataca a varias especies de mamÃferos dentro de los cuales se encuentra el hombre, causando la brucelosis humana.
Se conocen unas siete especies de la bacteria Brusella. La vÃas de contagio suelen ser: mucosas, heridas en la piel y la vÃa digestiva. La bacteria puede incluso entrar por las vÃas respiratorias.
El periodo de incubación dura de una a seis semanas. La tasa de letalidad es de menos de 2% en la mayorÃa de los paÃses del mundo. Se estima que la incidencia de casos es de 10 a 25 veces más alta que la que se diagnostica.