Honduras
Las aulas donde a diario se imparten las clases teóricas a los estudiantes del Instituto Tecnológico de Administración de Empresas del Sur (Intae Sur), este año han sido adecuadas como un centro de ventas.
La causa para la transformación de los cubÃculos se debe a la inseguridad que se vive en la comunidad, situación que llevó a las autoridades del centro educativo a poner a funcionar las microempresas en el interior del instituto.
"En varias ocasiones los jóvenes habÃan sido vÃctimas de asaltos y es por ello que se decidió que de ahora en adelante funcionen dentro del instituto", dijo Alcides GarcÃa, director del Intae Sur.
En la actualidad se contempla el plan para construir un local donde se puedan exponer y comercializar los productos que elaboran los alumnos como parte de la práctica profesional.
El fin es poder contar con una zona para que los clientes llegan al instituto y puedan adquirir los productos que generan los alumnos.
"Es un proyecto ambicioso que esperamos que con el apoyo de la población del sur podremos sacar adelante", manifestó el docente.
Rubros
En la actualidad se crearon nueve microempresas, de las cuales seis funcionan dentro del instituto, las cuales trabajan en diferentes rubros como ser panaderÃa, elaboración de productos para la limpieza del hogar, comidas rápidas, bisuterÃa y piñatas.
Joselin Sánchez, estudiante, manifestó que la modalidad adoptada por las autoridades del instituto viene a beneficiarles en varios sentidos.
"En otros años los alumnos tenÃan que pagar el alquiler de un local para que la empresa funcionara, situación que no pasa ahora, además nosotros estamos en las instalaciones del colegio y nuestros padres están confiados en este sentido", confió la joven.
BisuterÃa en manosde varones
Una innovadora propuesta se desarrolla en el interior de una de las aulas, se trata de la microempresa Moda Creación, encargada de elaborar prendas de bisuterÃa, la cual es administradora en su mayorÃa por varones.
Carlos Dávila, uno de los integrantes de la microempresa, dijo que la elección de este rubro fue analizada por su alta rentabilidad ya que les generó mayor expectativa. Para la elaboración de los aretes, pulseras, collares y anillos los jóvenes recibieron un curso de más de un mes hasta lograr aprender las técnicas.
"La bisuterÃa es un oficio en el cual la persona tiene que tener paciencia, pero sobre todo ganas de aprender y que las cosas le salgan bien", agregó.
Cada una de las empresas que se consolidaron este año son supervisadas y dirigidas por el coordinador de microempresas, Esli Amador.
"En las supervisiones se les incentiva para que luego de terminar su práctica estas microempresas se conviertan en la fuente de sus ingresos y empleo", informó Amador.