Honduras
Elevando plegarias a Dios e inaugurando 17 viviendas, los pobladores de la comunidad de La Avispa, recordaron los tres años en que se inundó la comunidad.
Los vecinos de este sector del departamento de Olancho, al igual que representantes de las comunidades del Hurraco, RancherÃa y Las Flores, vivieron momentos difÃciles el pasado 27 de agosto de 2008, cuando por las fuertes corrientes la quebrada La Avispa, se desbordó e inundó sus viviendas. En esa oportunidad destruyó la mayor parte de las viviendas y dejó pérdidas en los cultivos, por lo que el saldo que tuvieron que pagar fue muy elevado.
En el evento estuvieron presentes las autoridades municipales, quienes también recordaron el trauma de la tragedia al igual que los momentos dramáticos que se vivieron en medio de la oscuridad, porque se interrumpió el servicio de energÃa eléctrica.
Constantino Mendoza, lÃder comunitario comentó que los hechos se recuerdan "con tristeza en su comunidad, pero a base de trabajo, perseverancia y esfuerzo hemos logrado salir adelante". Además, con ayuda de la Iglesia Católica, alcaldÃa de San Francisco de la Paz, y del diputado del Congreso Nacional Orle SolÃs y el gobierno central ha sido posible la construcción de 17 viviendas ya asignadas a las personas que resultaron severamente afectadas por las inundaciones, por lo que se espera que no se vuelvan a repetir.
Tragedia
Por su parte, Dulce MarÃa Salinas de 33 años de edad, con lágrimas en sus ojos relató la aventura que vivió en su hogar cuando ocurrió la tragedia.
Recordó que ella perdió a su esposo Félix Colindres y sus dos hijos Erlin Noé y Luis Miguel Colindres de cinco años, quienes no fueron encontrados .
"Fue algo muy espantoso, yo logré salvarme porque me agarré de un tronco, pero mis hijos y mi esposo no lograron asegurarse y me dejaron sola" manifestó la acongojada señora.
Salinas quedó sola en su hogar, fueron momentos difÃciles los que vivieron, pues lo perdió todo y los vecinos fueron los que le extendieron la mano en los momentos más dramáticos pues le donaron lo que necesitaba para reiniciar su vida.
Actualmente, realiza oficios domésticos y planifica construir una cocina en su nueva vivienda.