Honduras
La voz que han mantenido oculta por miedo hoy se hizo escuchar.
Los alcaldes de 14 de los 23 municipios del departamento de Olancho, al reunirse con los altos mandos de la Policía Nacional, revelaron los graves problemas de inseguridad que viven en las comunidades.
En la reunión también participaron fiscales, agentes de investigación y personal administrativo de las alcaldías.
Los hechos sangrientos relacionados a supuestas acciones generadas por el tráfico de drogas fueron expuestos a través de notas por escrito a las autoridades policiales.
Cada una de las peticiones se mantuvo ocultas a los medios de comunicación, pero sí se informó que todos los alcaldes del departamento claman por mayor seguridad.
La reunión fue organizada para trabajar en mesas de diálogo por sectores, con el fin de que cada núcleo que conformaron los participantes pueda expresar sus principales problemas.
De forma posterior se llegó a la conclusión de que cada uno de los alcaldes deberá realizar un diagnóstico de lo que sucede en su comunidad.
Se solicitó que en la realización del informe también se involucre a las autoridades civiles, judiciales y eclesiales.
De forma posterior al levantamiento de los informes, los alcaldes se comprometieron a socializar con el resto de la población los datos que se han encontrado.
Esta acción de involucrar a los pobladores tendrá como fin poder integrar cuadrillas de vigilancia y de atención a los problemas delincuenciales desde las comunidades.
En caso de que las localidades consideren que no pueden actuar por temor a lo que pueda suceder, las autoridades policiales intervendrán de forma inmediata en la problemática.
"Esto lo debemos hacer en el menor tiempo posible, pues de ello dependerá el éxito de esta sesión", dijo uno de los alcaldes que prefirió el anonimato.
La sesión de las autoridades locales y gubernamentales inició cerca de las 10:00 de la mañana y culminó a las 4:30.
Ausente
El alcalde de San Francisco de la Paz, Lester Meza, no estuvo presente en la reunión, pese a que la comunidad que representa mantiene los índices más altos de violencia en la zona.
La ausencia del munícipe generó preocupación, pues se esperaba que pudiera revelar lo que se vive en la comunidad con la finalidad de poder contribuir con el retorno de la paz y la tranquilidad de la comunidad.
El ministro de Seguridad, Óscar Álvarez, durante su participación recalcó la escasa presencia policial con que se cuenta en la zona.
"Son 230 policiales los que mantenemos en el departamento, asignados a 31 postas, esta cantidad se podrá incrementar con la tasa de seguridad", dijo Álvarez. El presupuesto asignado a la Policía, según el funcionario, es una de las limitantes para poder actuar.
"De los 3,100 millones de lempiras que es nuestro presupuesto, el 85 por ciento se gasta en sueldos y salarios", concluyó.