Honduras
Es una zona amenazada por las aguas del mar, pero esta vez las descargas de las nubes les llevó a vivir una pesadilla.
Un fuerte aguacero que comenzó cerca de las siete de la noche del pasado lunes generó la zozobra entre los pobladores de cinco barrios del municipio de San Lorenzo.
Son los habitantes que residen a orillas de la comunidad los que se vieron amenazados por las fuertes corrientes que se formaron con la potente tormenta que se extendió por más de seis horas.
Las viviendas inundadas fueron 27, en su mayoría de bahareque, situación que permitió que el agua se filtrara a través de las paredes anegando desde las camas y utensilios que se mantenían al ras del piso de las viviendas.
Los pobladores de varias viviendas se vieron obligados a sacar sus pertenencias al patio con el fin de que al amanecer los rayos del sol les ayudaran a secar los pocos enseres con que cuentan.
De acuerdo con los testimonios de los vecinos, los patios de las casas se convirtieron en espacios para la circulación de potentes corrientes como si fuesen el cauce de una quebrada que recuperaba sus límites.
La fuerza de las aguas obligó a los padres a salir junto a sus hijos a los lugares donde el nivel del agua era más bajo.
Los alrededores del hospital de San Lorenzo también se inundaron por las aguas lluvias, lo que mantenía aislado el sanatorio del resto de la comunidad.
Reporte de inundaciones
Isidro Alvarado, comandante de Bomberos, dijo que los barrios Morazán, San Antonio y Alto Verde fueron los más afectados.
De acuerdo con el informe de los socorristas, desde las siete de la noche del lunes comenzaron a recibir las llamadas de auxilio de los colonos, luego de que sus casas se inundaran por causa de las lluvias.
Los afectados, pese a que los socorristas llegaron para pedirles que abandonaran sus casas hasta que bajaran los niveles de la quebrada San Antonio, se negaron a ser trasladados a un lugar seguro.
El barrio San Antonio, lugar por donde pasa la quebrada de su mismo nombre, es considerado como uno de los más vulnerables de la zona, debido a que por este sector desembocan las aguas pluviales al mar, explicó Alvarado.
"Esta es una zona por donde pasa un canal de alivio, por lo que se juntan las aguas del resto de los barrios, situación que genera mayor vulnerabilidad", aseguró el representante bomberil.
En esta zona permanecen unas 50 viviendas, las que en su mayoría fueron cubiertas por más de agua.
Nelson Mejía, uno de los afectados, hizo un llamado al alcalde Alex Valdez para que les ayude con la construcción de un muro en las orillas del canal de alivio.
"Anoche pensábamos que el agua nos iba a llevar, ya que las corrientes estaban fuertes y pensamos que nuestras humildes viviendas ya no las tendríamos", dijo el afectado.
Respuesta de Copeco
Giovanni Corrales, subcomisionado de Copeco, informó que las lluvias derrumbaron dos casas.
En la comunidad de Santa Cruz, municipio de Marcovia, se registró una de las viviendas dañadas, quedando a la intemperie ocho personas, entre niños y adultos.
"Esta familia fue trasladada a las casas de familiares", señaló Corrales. El otro inmueble que resultó parcialmente destruido está ubicado en el barrio Las Brisas del Sur, en el municipio de Choluteca.
Carrales expresó que los afectados recibirán ayuda alimenticia, mientras se gestionan los recursos económicos para reparar sus casas.
Los pronósticos no son muy halagadores para la zona sur del país en las próximas horas, se prevé que caerán entre 30 y 40 milímetros de agua en Valle y Choluteca.
También advirtió que en el Pacífico se espera que el oleaje llegue entre 10 y 11 pies de altura.
Las autoridades de Copeco hicieron un llamado a los vecinos de las comunidades costeras para que evitaran salir a pescar.