Honduras
Las autoridades políticas de Valle reportaron ayer la inundación de 850 viviendas que han dejado damnificadas a 1,140 personas que están albergadas en escuelas, iglesias y colegios.
A esto se suman daños todavía no cuantificados a la infraestructura y en la agricultura, especialmente los cultivos de granos básicos cuya cosecha estaba saliendo.
La gobernadora política de la zona, Luz Arely Valdez, informó que las comunidades de La Montaña y Playa Grande, en el municipio de Nacaome, están totalmente inundadas. Los 125 pobladores de la primera aldea y los 355 de la segunda están viviendo temporalmente en el instituto Enma Romero de Callejas y en la iglesia católica, dijo la entrevistada.
La zona más afectada es Playa Grande, donde todas las casas fueron anegadas perdiéndose, consecuentemente, todos los bienes familiares.
Afortunadamente, por lo menos hasta ayer, no se había reportado en Valle ninguna pérdida de vida humana.
El supuesto desaparecimiento del anciano Francisco Mejía, de 80 años, quedó descartado cuando allegados suyos dijeron que estaba en su comunidad.
Aparte de Playa Grande y La Montaña están incomunicadas en Valle las poblaciones de El Sartenejal, Tabacal, Brisas del Lago y San Rafael, informó el alcalde Víctor Manuel Flores Montalván.
Tampoco hay paso hacia las aldeas de El Sololar, El Chircal, Buena Fe, Santa Erlinda, Paso de Velas, Ranchería, El Pedrerito y Ranchería de Guanacaste.
En los municipios cercanos a Valle las comunidades más afectadas son El Cubulero y la Costa de los Amates, esta última totalmente incomunicada. Esta zona es de las más ricas de Valle donde hay abundante ganadería. Entre estas dos aldeas hay unas 4,000 familias afectadas, pero no están en condición de damnificadas.
El puente Cubulero, que ya había sido afectado con ocasión de la tormenta tropical anterior, sigue en mal estado.Se estima que los ganaderos también han perdido algunos animales pero todavía no hay una evaluación precisa, dijo el alcalde de Nacaome.
Las autoridades de Valle indicaron, además, que se han generado varios derrumbes como consecuencia de las constantes lluvias que han afectado especialmente las zonas de mayor vulnerabilidad, cortando -en algunos casos- las carreteras.
En el municipio de San Francisco de Coray se derrumbó un cerro a la altura de la Laguna Número Dos, cuyas aguas se desbordaron e inundaron las comunidades más cercanas. La Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) envió hasta ayer un camión cargado de porciones de comida, colchonetas y frazadas. Esta ayuda es temporal porque la comida luego se acaba y la gente sigue teniendo las mismas necesidades.
El alcalde de Nacaome lamentó no tener presupuesto para atender las emergencias de las casas, pues la inundación de casi 1,000 viviendas amerita una partida especial para ayudar a la gente.
Mientras la población sufre las consecuencias de la naturaleza, los políticos de oficio aprovechan la coyuntura para llegar con una pequeña ayuda y hacer "proyección social".
Los diputados de la zona, y los que aspiran, fueron vistos en diferentes comunidades. "Estamos haciendo la evaluación de daños", destacó el munícipe. Las autoridades de Valle pidieron a Copeco no abandonarlos, pues tienen temor de que la ayuda que afortunadamente llegó ayer, sea la única. El funcionario dijo que ha pretendido acudir sin éxito a las comunidades pero no lo ha podido hacer debido a que no hay paso.