Honduras
Aunque las tormentas se han ausentado, en la ciudad de Juticalpa los pobladores de varios barrios aún permanecen sin un acceso seguro.
Los más afectados con la caÃda del puente son los alumnos del instituto La Fraternidad, debido a que a diario deben realizar malabares para atravesar el afluente.
Y es que a través de planchas armadas de forma improvisada los estudiantes cruzan el rÃo para no perder las clases en escuelas y colegios.
Unos 3,000 alumnos del colegio La Fraternidad son los que a diario cruzan de un extremo a otro del caudal.
Los puentes de madera son construidos por los propios vecinos, los que a su vez cobran por el uso de las rampas de madera.
Miguel Soto, vecino del barrio La Hoya, aseguró que el fin de construir estos caminos armados con tablas es coperar con la población.
"A los niños de la escuela y personas de la tercera edad no se les cobra y siempre estamos pendientes para auxiliar a los estudiantes, ya que algunos han caÃdo al agua. Las autoridades municipales han asegurado que en dos ocasiones construyen el puente de madera, pero las fuertes corrientes acabaron con las vÃas provisionales.
La falta de un puente representa un peligro, en especial para los alumnos de la jornada nocturna. En los últimos dÃas las autoridades civiles y educativas decidieron pedir la presencia policial en la zona para resgurdar a los alumnos de la jornada nocturna.