La redonda nunca deja de rodar, sonreír y llevar felicidad, aunque por las frías madrugadas suele dejar escapar un par de lágrimas cuando algún genio se marcha.
El martes anterior volvió a limpiar sus ojos, pues otro de los grandes se fue.
Ronaldo Luiz Nazario da Lima, primero conocido como Ronaldinho en 1994, luego como El Fenómeno en 1997 y luego con el paso de los años como El Gordo. Pero ¡qué gordo!
Brasil, Rumania y el mundo despidieron (aunque ya lo había hecho con el Corinthians en febrero) al hombre de los 408 goles (62 con la Canarinha).
Ronaldo no fue un simple delantero, está tipificado en el acta R9, del archivo de grandes crack de la historia del fútbol mundial. Aunque con mil problemas (incluso uno con un homosexual, varias ardientes mujeres), entre ellos el sobrepeso y una fatídica lesión en la rodilla que no le permitió volver a ser el mismo.
Pero nos vamos a los comienzos de uno de los más ilustres que las canchas del mundo fútbol han visto.
Con 14 años, Ronaldo estuvo a punto de jugar en el Flamengo, pero no tenía el dinero suficiente para costearse los cuatro pasajes de autobús necesarios para llegar desde su casa hasta el club.
Empezó a jugar en el Sao Cristovao, que dos años después le trasladó al Cruzeiro de Minas Gerais, y con 16 años su vida dio un vuelco. En aquel club se revalorizó rápidamente y todos los equipos pujaban por él. Se lo llevó el PSV de Holanda, donde jugó las temporadas del 94 al 96.
Este último año fue elegido por la FIFA mejor jugador del mundo. De allí saltó al Barcelona. Estuvo en Ciudad Condal por 8 años, y el club catalán pagó al PSV 20 millones de dólares.
El traspaso de Ronaldo fue el más caro del fútbol español en ese entonces. En este club se ganó fama mundial con sus actuaciones, por lo que el Barcelona le amplió a diez años la duración del contrato y estableció en 77 millones de dólares el precio de su cláusula de libertad.
El 20 de enero de 1997 fue consagrado nuevamente como el mejor futbolista del mundo, de acuerdo con el nombramiento de la FIFA y ese mismo año recogió el "Balón de Oro".
En los meses de verano de 1997, incluso antes de terminarse la temporada de fútbol, Ronaldo dejó el Barcelona con intención de fichar por un equipo italiano que resultó ser el Inter de Milán. Vale decir que Ronaldo ha jugado cuatro mundiales (del 94 al 2006) y logró salir campeón en Estados Unidos y Corea y Japón; perdió la final del 98.
Pero en los años siguientes le acompañarían las lesiones. Apenas jugó en el Inter de Milán.
Desde noviembre de 1999 Ronaldo se mantuvo prácticamente ausente de los campos de juego. Tuvo una fatídica y breve aparición el 12 de abril de 2000, en la final de la Copa de Italia disputada entre el Lazio y el Inter de Milán.
En una frenética carrera con la que pretendía superar a su rival, el portugués Couto, se desplomó. Nadie lo tocó ni le hizo una mala entrada, pero Ronaldo se lesionó de gravedad; se rompieron los tendones de su rodilla derecha.
Desde entonces, el que fuera el rey del fútbol durante su época dorada, alabado incluso por el mítico Pelé, tuvo que abandonar los campos.