asaron tres décadas para que un jugador volviera a ganar el liderato de goleo por tres temporadas consecutivas.
Jerry Ricardo Bengston, nacido el 8 de abril de 1987, fue el encargado de romper ese añejo récord en poder del argentino Luis Oswaldo el che Altamirano, quien se coronó líder de goleo en 1980, 1981 y 1982, todos con la camisa celeste del desaparecido Broncos de Choluteca.
Nadie en lo que restó de la década de los ochenta, mucho menos en los noventa y tampoco en los primeros 10 años del nuevo siglo, fue capaz de obtener tres torneos de goleo de manera consecutiva.
Algunos rozaron la hazaña como el olimpista Wilmer Velásquez en los torneos de Apertura y Clausura de 1997, además del brasileño Marcelo Ferreira con Platense, su compatriota Luciano Emilio con Olimpia y el catracho Pancho Ramírez con los selacios.
Décimo azul.
Posteriormente Mario Blandon Artica compartió el título con el costarricense Allord Plummer, el papá de Carlos Pavón, en 1973, también se coronaron campeones los azules.
El tercer campeonato de goleo quedó en poder del chileno Mario Hernán Juvini Carreño en 1977 y una temporada más tarde, Salvador Bernárdez se llevó el galardón y además levantó la copa como campeón nacional.
Pasaron 10 años para que otro jugador azul se llevará el cetro de goleo y en esa oportunidad recayó en Miguel "Hino" Matthews, quien compartió el premio con tres jugadores más.
Posteriormente vino un tricampeonato azul comenzando en 1994 con Alex Geovanny Ávila, seguido de Geovanny el venado Castro y cerrado por el brasileño Denilson Costa.
El último jugador motagüense en ganar el cetro de máximo goleador, antes de Bengston, fue Amado Guevara, quien lo obtuvo en el Clausura 97 compartido con Wilmer Velásquez.
Bengston se convirtió en el décimo jugar de Motagua en lograr el título de goleo. El primero de ellos fue el brasileño Roberto Abrusezze en 1968 cuando los azules levantaron la corona de campeón.