La tercera fecha reporta juegos interesantes cuando los equipos grandes se vean las caras el domingo, mientras en La Ceiba se jugará el esperado clásico local.
Ojo con el invicto
La ciudad de Comayagua le ha sentado a la perfección a Platense, ya que es muy difícil verle perder en la ex capital de Honduras.
Platense saldrá por primera vez del Excélsior donde cosechó 4 de 6 puntos. El equipo de Héctor Vargas ha mostrado ser un elenco bien armado con una exquisita combinación de juventud y experiencia.
En los juegos en Cortés se vio a un Platense ofensivo que nunca bajó los brazos, fue perdiendo en dos ocasiones y en una de ellas revirtió el marcador. Hay que ver la actitud que presentará el selacio en su primera salida del Excélsior, aunque conociendo la mística de Héctor Vargas seguramente no cambiará nada.
Hispano jugará por primera vez en casa tras el matador calendario inicial de mandarlo dos veces seguidas a la capital, por "suerte" el orden de los encuentros lo decidió una computadora. Tras sumar un punto en la capital, el elenco de la franja espera hacer de su campo una verdadera tortura a los visitantes.
Con el refuerzo de piezas como Pompilio Cacho y Luis López, el cuadro burrito presenta un ataque sólido que en una tarde de aciertos puede amargarle la existencia al más pintado.
En el plano estadístico, Juan Manuel Cárcamo se acerca a pasos agigantados a los 100 goles en Liga Nacional. El veterano delantero debutó en 1996 en Liga Nacional y hasta hoy acumula 97 anotaciones. 61 con Platense, 32 con Olimpia y 4 con Victoria.
En horas bajas
El tradicional duelo ceibeño cumple este sábado su edición 127 en Liga Nacional, un juego que se disputa sin interrupción desde 1977 en el segundo ascenso de los jaibos a Primera.
La tabla general la pertenece a los jaibos, aunque Vida obtuvo la victoria en los dos últimos encuentros, anotando cinco goles y solo permitiendo uno.
Durante la semana, y como es tradición, el juego se calentó con declaraciones de ambos lados.
La realidad los sitúa en la parte baja de la tabla, los cocoteros, incluso, son el peor equipo del torneo, ubicándose en el último lugar del Apertura 10.
Victoria está un poco "mejor", ya que lleva un punto y es séptimo en la tabla.
De los dos se esperaba un mejor accionar, claro que nadie los ubicaba en la cima de la competencia, pero sí peleando fuerte por un lugar en la parte media. Como seguramente Motagua y tal vez Real España dejen dos cupos libres para las semifinales, los equipos pequeños deben esforzarse al máximo por conseguir esos boletos que dejarán vacantes los "grandes" elencos hondureños.
La rivalidad es extensa y muy sana. No se recuerdan hechos violentos en una ciudad feliz como La Ceiba.
El clásico ha reavivado la pasión de los ceibeños, es cierto que hace años dejó de ser un duelo interesante por la mala campaña de ambos, pero es un choque donde nadie quiere perder.
Duelo de invictos
Nadie podía imaginar que después de 180 minutos ambos estuvieran invictos y sobre todo en posiciones de privilegio.
Si hoy fueran las semifinales, Deportes Savio y Necaxa se estarían jugando un boleto a la final.
Claro que falta mucho para acabar las vueltas, pero ambos elencos, principalmente Necaxa, han mostrado un nivel muy superior al de varios favoritos a pelar por la cima.
Los rayos de Comayagüela han sorprendido a todos. Cuando su entrenador Jorge Jiménez expresó que serían protagonistas, pocos tomaron en serio sus declaraciones.
Pero el ingeniero no ha mentido, jugó ante dos de los grandes de Honduras y a ambos los hizo arrodillarse.
Con un plantel lleno de experiencia, John Bodden, Fabio Ulloa, Luis Rodas, Jesús Navas, Rubén Matamoros y la inspiración del goleador Rubén Darío Licona, Necaxa puede tener un torneo maravilloso y codearse con la historia.
A Deportes Savio tampoco le ha ido mal, logró un meritorio empate en el Yankel Rosenthal de San Pedro Sula y en casa hizo los deberes ante el Vida.
Los copanecos deberán estar conscientes de que una buena campaña les permitirá tener un colchón para afrontar el Clausura, ya que no deben olvidar que evitar el descenso es su mayor prioridad.
Dura misión
Compromiso delicado para los azules el que afrontarán ante los verdes del Marathón en el recién estrenado Yankel Rosenthal.
Su accionar ha sido muy pobre a pesar de jugar bien. La falta de definición es el principal problema del equipo de Ramón Maradiaga, además del poco plantel con el cual cuenta.
Marathón llega cansado tras el esfuerzo del jueves anterior ante el Seattle Sounders, pero cuenta con un grupo numeroso y que responde a la hora de encuentros importantes.
Un Marathón-Motagua es un juego que nadie se puede perder, dos equipos que proponen el espectáculo, que no guardan nada y que siempre tienen en mente el marco rival.
El inicio azul ha sido decepcionante, pero la afición, una parte de ella y toda la dirigencia, confía en la capacidad de Maradiaga de levantar al equipo y hacerlo protagonista, como siempre debe ser.
Marathón no puede presumir de un buen inicio, dos empates, uno de ellos de local, no era lo presupuestado por el equipo de Nicolás Suazo.
Los verdes, al igual que Olimpia, se juegan un dilema importante, ya que al estar compitiendo en dos torneos tendrán que priorizar por uno de ellos, aunque ambos sueñan con destacar en los dos.
El clásico de las emes cumplirá su edición 170, con una ventaja de 10 puntos a favor de los Mimados.
Broche de oro
La tercera fecha finaliza con el especial enfrentamiento entre Olimpia y Real España, equipos que le han dado mucho lustre al balompié hondureño.
El campeón nacional espera un juego muy complicado, ya que por lo general a Real España le cuesta proponer en la capital. Olimpia llegó el miércoles a San Pedro Sula desde Bayamón, donde debutaron en la fase de grupos del Champions. La riqueza de plantel con el cual cuenta el colombiano Carlos Restrepo le permite dosificar esfuerzos para competir con éxito en dos torneos tan importantes. A Olimpia su historia no le permite salir subcampeón local y tampoco no dejar huella a nivel internacional. El compromiso con su afición es enorme, y así como se disfrutan los éxitos también se señalan los fracasos.
Real España, con un equipo muy joven, aspira a pelear un cupo en semifinales, le ganó con solvencia al Vida y no pudo como "local" ante Necaxa. Los sampedranos serán prácticamente visitantes en todos sus partidos, a excepción cuando juegan en clásico ante Marathón.
El plantel aurinegro no entusiasma mucho, aunque de cara al futuro puede ser la antesala de una dominante generación sampedrana que lleva casi tres años sin poder dar una vuelta olímpica.
Juego 199 en la historia entre ambos, el 24 de octubre en Cortés, cumplirán la suma de 200 juegos en Primera División, una marca única en el fútbol hondureño.