La XI edición de la Copa Oro llega a su fin esta noche. Enfrenta de nuevo a los mexicanos y estadounidenses (últimos finalistas de los dos ediciones anteriores) en el legendario estadio Rose Bowl de Pasadena en el estado de California.
El partido ha de jugarse en uno de los momentos más bajos de la Concacaf, tras los supuestos actos de corrupción de la plana caribeña que estuvo en el cargo por más de 21 años y que ahora tienen al catracho Alfredo Hawit en el banco principal y en el ojo del huracán por haberle permitido a México renovar su plantilla tras haber suspendido a cinco jugadores por dar positivo con una sustancia llamada Clembuterol, tras haber consumido supuesta carne infectada.
La final será a las 7:00 PM y llega en las horas más bajas de Estados Unidos, que no ha tenido el mejor de los desempeños en la justa y que ha calificado venciendo a Panamá en la instancia semifinal.
La que sí llega enchufada es la escuadra azteca, equipo que barrió con todos sus rivales y que solo encontró dificultades y angustias en el último partido ante Honduras en el estadio Reliant de Houston, donde ganó en los tiempos extras con goles del Chicharito Hernández y Aldo de Nigris.
Del partido propiamente dicho, se ve difícil que Estados Unidos logre mantener su portería sin gol y más complicado aún que pueda ganar, sin embargo, el nerviosismo, errores arbitrales y la suerte también hacen de las suyas en las finales, por lo que no se puede descartar, pero México es amplio favorito a ser el campeón.
El Tri tendrá la posibilidad de regresar por sexta ocasión con la Copa, así como Estados Unidos podrá igualar a México con cinco campeonatos, manteniendo ambos de cualquier manera el dominio de confederación nuestra.
Sea cual fuere el resultado, la gente ha disfrutado de ver a una selección mexicana con mayor presencia y personalidad, a la cual le esperan seguramente buenos logros gracias a la calidad contagiosa de sus integrantes actuales.
El motor azteca,
"Todo lo pasado queda atrás, ahora lo importante es la final ante Estados Unidos; lo anterior ya no cuenta: o eres campeón o fracasaste. Por eso la selección tiene que estar muy bien mentalizada, descansar bien y dar el máximo el sábado", dijo. Además explicó que la obligación que tienen de refrendar el título en la Confederación Norte Centroamericana y del Caribe de Fútbol (Concacaf) no los presiona, pues, desde su perspectiva, es algo que estaba contemplado desde que llegaron.
"México en una Copa Oro siempre tiene que tener la mentalidad de ganar, tenemos los jugadores, no es meter presión, los jugadores lo saben, venimos a ganarla; quedamos campeones o para todos sería un fracaso", agregó.
Gio, campeón del mundo sub 17 en Perú 2005, explicó que ya tuvo "la fortuna de jugar una Copa Oro y ganar la final, fue una experiencia muy bonita, espero que se pueda repetir".
Eso podría pasar, por lo que han mostrado ambos equipos en esta competencia, en la que los números de México son más dominantes.
"Estados Unidos está en su casa, no hay favoritos en la final, los dos venimos en buen momento y ojalá sea una buena final para todos", expresó.
Finalmente, pese al exigente partido que tuvieron ante Honduras, el cual se fue hasta los tiempos extras, Giovani mostró confianza en que el equipo mexicano llegará en buenas condiciones para encarar el duelo por el campeonato.
"Este equipo ha mostrado que físicamente somos muy fuertes, todos los partidos se ha visto la misma cara de la selección, obviamente el rival cuenta y Honduras fue complicado", dio el crédito a la H.
Gio dos Santos, sin futuro definido aún para jugar en Europa, es la bujía del equipo azteca. El jugador descendiente brasileño indicó que ve a su selección levantando la Copa del campeón esta noche.Se repite la final. Será la tercera final que disputen en forma consecutiva.
El ganador conseguirá su boleto a la Copa Confederaciones de Brasil 2013. El triunfo le permitió a México llegar a la definición del título y romper una racha de 13 años sin conocer la victoria ante Honduras fuera de territorio nacional.
La selección organizadora de Estados Unidos hizo válidos los pronósticos y, por cuarta vez consecutiva, se convirtió en finalista al vencer por la mínima a su similar de Panamá. El gol del triunfo fue obra de Clint Dempsey.
Desde su origen, el certamen se realiza en Estados Unidos, a excepción de dos ocasiones (1993 y 2003) en las que fue organizado junto con México. Hasta 1993, participaban solo 8 países y desde el año 2000 participan 12 selecciones, elegidas a través de un sistema clasificatorio.
En los cuatro duelos finales que disputaron entre sí, los estadounidenses solo lograron alzarse con el trofeo de campeón en el año 2007.
