Los azules del Motagua dejaron una pobre impresión el miércoles anterior en La Ceiba y solo la incapacidad goleadora del Vida los mantiene con opciones de seguir en carrera al tÃtulo.
Motagua disputó el partido en La Ceiba como si fuera el primero del torneo, desanimado, con dejadez y sobre todo con una apatÃa digna de cualquier equipo grande de Mozambique.
Asà se vuelve casi imposible que Motagua aspire al cetro y lo más seguro es que fracase como lo ha hecho desde el 2006 a la fecha.
De todos modos si los azules quedan eliminados de la final todo seguirá igual en la plantilla de Ramón Maradiaga, quien seguirá tres años más haciendo y deshaciendo a su antojo en los Mimados, ya que cuenta con la fe ciega de los principales aportantes del club.
Vida llega motivado porque fue muy superior a Motagua en la ida en La Ceiba, lo superó por coraje y hambre deportiva y si repite su accionar en el Nacional, seguramente jugará la próxima semana por el cetro del balompié nacional.
Los cocoteros apenas necesitan un empate para calificar a semifinales y su entrenador, Carlos MartÃnez, ratificó que el equipo no vendrá a encerrarse y buscará el marco enemigo.
Desde hace unos años, los rojos vienen haciendo bien las cosas y han tocado fuerte las puertas de la final, mismas que se le han cerrado de manera injusta.
Se espera un apoyo total de la afición motagüense para poder revertir la eliminatoria, no es tan complicado ya que un triunfo por cualquier marcador lo coloca en la final.
Motagua, a pesar de todo, sigue siendo favorito para eliminar al Vida y acceder a la final, los cocoteros deberán hacer una hazaña deportiva para dejar fuera a las águilas de la gran final.
Lo que dice el reglamento sobre cómo califican a la final
-Mejor diferencia entre los goles anotados y los goles recibidos en la etapa semifinal, si hay empate en puntos.
-De persistir el empate en puntos, clasificará el equipo que haya ocupado el mejor lugar en la tabla general de posiciones en la etapa de clasificación.