Un enorme aplauso para los “buenos”... esos buenos para hablar de sus cualidades y darse adjetivos que no pueden comprender la responsabilidad que conlleva.
Esos buenos para juzgar y criticar con toda firmeza a los que intentan hacer algo distinto.
Esos buenos que nadie sabe donde están, porque todo sigue igual... Esos buenos que protestan por un cambio, pero no hacen nada por cambiar.
Los mismos buenos que se cuidan del vecino, que en la mayoría de los casos es otro de ellos.
Los buenos que son buenísimos para ver pasar todo el desastre que les quema las pestañas y ni parpadean, ni se sacuden el polvo de las pupilas.
Esos buenos de los que los buenos están cansados... Esos buenos como yo, que estoy hablando de ellos, esos buenos que creen y actúan como si fueran buenos para nada, esos buenos que compran a gente buena y se venden para hacer el bien, los buenos que lloran cuando ya es tarde, y los que casi siempre son buenos o muy, muy buenos después de muertos, esos buenos que son más que los malos... pero aparentemente con “los del valor” menos rayados, los buenos que tienen miedo de darse cuenta que lo son, los buenos que no dejan que nadie más sea bueno, los buenos para domar a las bestias, los buenos para hacer creer que son buenos, los buenos que han descansado toda la vida, los buenos que lanzan la piedra y se hacen los locos y por supuesto para los que son tan pero tan buenos que ni se dan cuenta de que hay una especie de buenos que los montan...bravo, un aplauso para todos (y de pie) bravo... bravo...
