PIEL BRONCEADA
En los ojos se pueden utilizar sombras luminosas en colores suaves que sirvan únicamente para acentuar los rasgos del ojo. Finaliza utilizando un delineador en color marrón o negro y da volumen a las pestañas con un rímel en el mismo tono. “Es mejor utilizar únicamente polvo traslúcido o de un tono adecuado al bronceado ya que el bronceado generalmente unifica el tono y cubre las imperfecciones de la piel, por lo que no es necesaria una base”, explica la maquillista profesional Victoria Leiva.
PIEL MORENA
Para los ojos, si se opta por la tendencia del verano, un color fluorescente que favorece bastante a las pieles morenas es el verde y el azul. Si desea un look más natural, las sombras en dorado, rosa o melocotón favorecerán mucho el tono de piel. La base debe ser del mismo tono de la piel y matizarla con polvo traslúcido o mate si es de día o mineral y luminoso si es de noche. Leiva dice que para obtener un rostro fresco y luminoso es recomendable utilizar un rubor en tono melocotón o naranja. Un labial de color rosa, rojo o ciruela se ve muy bien.
TEZ BLANCA
“Los ojos se pueden resaltar con colores fluorescentes, utiliza sombras o delineadores en color azul y verde o naranja y rosa”, aconseja la maquillista profesional. Además la base debe ser del mismo tono de la piel y matízala con polvo traslúcido o mate si es de día o mineral y luminoso si es de noche. Utilizar rubores en tonos rosa, naranja o terracota, o bien utilizar un bronceador en polvo ya sea suelto o compacto. A la tez blanca no le va un bronceador muy fuerte. Este se debe aplicar con una brocha grande o Kabuki muy suavemente, dibujando un “3” en ambos lados de la cara, empezando por la parte superior de la frente y por último aplicar un poco en la nariz, barbilla, cuello y pecho. Luce los labios en tonos rosa, rojos o naranja.
