Conocido también como síndrome de resistencia a la insulina, su presencia puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiaca o diabetes. La característica principal es la acumulación de grasa abdominal, pero este síndrome también puede provocar alteraciones en el organismo que pueden pasar desapercibidas pese a que causan problemas a la salud.
“El síndrome metabólico es la expresión física y el trastorno metabólico relacionado con un fenómeno que se llama resistencia a la insulina, un desorden metabólico en el cual el cuerpo no puede utilizar eficientemente la insulina, lo que puede desencadenar desajustes en la glucosa”, comenta el endocrinólogo Ignacio Rangel.
Este fenómeno causa una agresión sobre las células endoteliales (circulación), y este trastorno, señala el especialista, genera una respuesta de inflamación y una serie de padecimientos a causa de esta reacción.
“Como el cuerpo empieza a acumular sustancias y químicos que dañan el cuerpo, finalmente pueden provocar alta presión, alto colesterol, diabetes y gota, y todo esto gira alrededor del acumulo de grasa”.
El síndrome metabólico generalmente se presenta en personas con sobrepeso, sobre todo con obesidad abdominal, que es el síntoma visible.
“Otro de los síntomas, además de la obesidad, es la aparición de una piel oscura y gruesa como cáscara de naranja, en el cuello y las axilas en las mujeres aparece esta piel por debajo de las mamas, además de verrugas en el cuello, que son anunciadoras de que hay resistencia la insulina”.
Según la Organización Americana del Corazón, en su página americanheart.org, otras de las condiciones a las que se asocia el síndrome es poca actividad física, la edad (más común después de los 40 años), desbalance hormonal y predisposición genética. Para detectarla el médico debe revisar el peso corporal, tomar la presión arterial para descartar hipertensión y realizar exámenes de sangre para checar el colesterol, triglicéridos, glucosa y niveles de insulina.
Una vez detectado el síndrome, lo principal es reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y la diabetes. Si el paciente fuma debe abandonar el hábito y estabilizar los niveles de glucosa y colesterol en la sangre.
Lo aconsejable, menciona el endocrinólogo, es cambiar el estilo de vida, comer lo necesario y sano y hacer ejercicio. No se recomiendan medicamentos en una etapa donde no hay diabetes. “Solamente se recomienda dieta y ejercicios, o medicamentos aprobados por la FDA (Food and Drug Administration ) para bajar de peso, estos solamente quitan el hambre y pueden usarse en adolescentes que padezcan este síndrome”.
La ayuda que se recomienda en estos casos es conjunta, pues señala que el endocrinólogo es quien encabezará el equipo, pero hace falta la ayuda de otros expertos.
“Se requieren licenciados en nutrición y personas que puedan desarrollar un programa de ejercicio como los médicos del deporte, encabezados por el endocrinólogo”.
Si este padecimiento se descuida, podría causar accidentes cardiovasculares, como ataque al corazón o embolia cerebral.
“La sugerencia es que toda persona que tenga exceso de grasa en el abdomen, un índice de grasa corporal de 27 en adelante, alta presión, triglicéridos y colesterol alto, debe ser valorada por un especialista”.
¿Cómo se trata el síndrome metabólico?
El tratamiento del síndrome metabólico consiste en tratar las otras enfermedades subyacentes. Por consiguiente, si el paciente tiene diabetes, hiperinsulinemia, niveles elevados de colesterol o presión arterial alta, debe estar bajo el cuidado de un médico y recibiendo el tratamiento adecuado. Hacer ejercicio y adelgazar también son medidas útiles para mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir la presión arterial y los niveles de colesterol.
En algunos casos pueden administrarse medicamentos para tratar el síndrome metabólico, pero el médico recomendará cambios en el estilo de vida, tal como seguir una alimentación sana, evitar los dulces y golosinas, dejar de fumar y reducir el consumo de bebidas alcohólicas.
