Con un estilo clásico predominante que a la vez derrama dulzura, la multifacética Pamela Ayuso nos relata sus experiencias laborales en la gran manzana, sus años universitarios en Columbia University y su crecimiento como empresaria en las bancas internacionales. El constante apoyo a ciertas organizaciones para el desarrollo la ha llevado a un formidable éxito siendo tan joven. Luego de contraer nupcias con el ingeniero José Simón Azcona Bocock, Pamela se siente muy feliz por sus grandes logros y luchas permanentes en el recorrido de su vida.
¿Qué tan difícil fue desenvolverte en el mundo de las finanzas en la gran manzana?
El ambiente de trabajo en Nueva York es bastante intenso. Trabajé en varias empresas a través de pasantías y empleos permanentes. Tuve que aprender y trabajar duro cada vez que entraba a un lugar nuevo; al mismo tiempo, esta experiencia me dio valiosas lecciones.
Durante mi maestría, me involucré en varias organizaciones como la Asociación de Estudiantes Latinos, para la que recaudamos $22,000 y organizamos nuestra primera conferencia sobre Latinoamérica. Asimismo, fundamos un capítulo de una organización global para el desarrollo sostenible llamada Net Impact. El último año me escogieron para dar clases a los alumnos de primer año de la maestría en Economía y también en Banca Internacional.
¿En qué compañías te desempeñaste como profesional?
Cuando me gradué de la universidad me mudé a Nueva York a trabajar para Ernst & Young. Me seleccionaron para trabajar en la banca de inversiones en UBS; fui investigadora de mercados para BCP Securities. Trabajé como consultora en un fondo de inversiones: Agora Partnerships, el cual tiene sus operaciones en Nicaragua. Después pasé a un “hedge fund”, que es un fondo de inversiones.
¿Has realizado algún proyecto de desarrollo?
En lo que más me he involucrado es en la recaudación de fondos para organizaciones como Operación Sonrisa, la Fundación Hondureña para el Niño con Cáncer y BECA, que es la organización fundada por una amiga, para el crecimiento de una escuela bilingüe en Cofradía, Cortés. Estamos armando la propuesta de un proyecto para dar acceso a Internet, cerca de escuelas rurales sin acceso a electricidad ni teléfono.
¿En qué otro plano te has desenvuelto?
Participé en la organización de un festival de arte: Expresarte, en el cuál participaron aproximadamente 70 artistas. El siguiente año organizamos un concurso de fotografía a nivel nacional, donde seleccionamos 25 fotos que fueron exhibidas en un evento en SoHo, Nueva York. Asistieron aproximadamente 100 profesionales de esta ciudad a degustar los chocolates de Mariebelle. Vendimos varias fotografías y recaudamos 20 mil dólares.
¿Cómo mantienes un equilibrio entre el arte y las finanzas?
Para mí el arte ha sido algo que ha enriquecido mi vida. Las finanzas me han ayudado a impulsar los proyectos en que he participado. Utilicé mis contactos en el mundo de las finanzas para lograr nuestro objetivo.
¿Crees que has logrado el éxito en tu vida profesional?
Estoy satisfecha. En Honduras hay mucho que quiero hacer y tengo entusiasmo de poder aprovechar las oportunidades que existen aquí.
