La grandeza del deporte hondureño está abandonada en dos pasillos del ancho de tres pasos por seis de largo. Entre el polvo y la indiferencia, los objetos que recuerdan el nacimiento y el crecimiento de nuestros deportes sufren con el deterioro del tiempo y la negligencia
La galerÃa del Museo del Deporte de Honduras se encuentra ubicada en la Residencial Villa OlÃmpica y también sirve como antesala para todos los atletas que viven en la residencia, los que transitan muchas veces sin darse cuenta que entre ellos están objetos de incalculable valor que han marcado una epoca de gloria y que han servido como cimientos para edificar las nuevas páginas del deporte nacional.
El museo cuenta con los objetos que han sido utilizados por los atletas más destacados del deporte nacional, además de los primeros reconocimientos internacionales como medallas y trofeos. De los nombres que sobresalen están el de Itza Medina en el tenis de mesa, Nelson Crisanto en la lucha, Ramón Valle en natación, Geovanny Baca en boxeo, Luis Morán en judo y Gina Coello en atletismo, entre otros.
En este museo se encuentran representadas las mayorÃas de las disciplinas que se practican en el paÃs, además de piezas arte que han sido elaboradas con el fin de ensalzar al deportista catracho.
La galerÃa es un sitio ideal para el estudiante que busca información del origen de los deportes en el paÃs ya que ahà se encuentran los datos exactos, igualmente hay referencias de algunos deportes en particular.
Entre los artÃculos más vetusto con los que cuenta el museo se encuentra una pistola calibre 22 del siglo XIX, que introdujo Edgardo Torre, que fue el primer atleta en el Tiro OlÃmpico y que hoy es uno de los objetos que más interés despierta. Otro objeto valioso es la pelota de béisbol con la que se jugó en la inauguración del Lempira Reyna en 1968.
Si las autoridades continúan viendo con indiferencia estas reliquias sin duda estaremos a las puertas del fin de la historia del deporte hondureño.
