Para Hugo Chávez, Simón Bolívar es más que un padre fundador que debe ser festejado una vez al año en la conmemoración de su natalicio; se trata del ícono y la inspiración de todo un movimiento político, cuyas palabras siguen teniendo vigencia, casi dos siglos después de su muerte.
Bolívar es una obsesión para Chávez.
El fervor del presidente por el libertador, a quien ha señalado como su guía desde los días en que el hoy mandatario era un soldado raso, va más allá de la admiración que expresa la mayoría de los venezolanos por su líder independentista, cuyo natalicio 227 fue conmemorado ayer.
El líder socialista se considera a sí mismo el emisario y discípulo moderno de Bolívar, por lo que encuentra paralelismos entre los esfuerzos de su héroe para liberar a Sudamérica del dominio español con su propia lucha para desafiar la influencia estadounidense en la región. Los críticos señalan que Chávez busca definirse como la reencarnación de Bolívar, una acusación que el mandatario niega tajantemente.
Extremo
La fascinación de Chávez por Bolívar alcanzó un nuevo nivel este mes, cuando dispuso la exhumación de los restos del prócer, con la esperanza de utilizar la ciencia forense moderna para confirmar su identidad y comprobar o descartar las sospechas (compartidas por el propio presidente) de que el libertador fue asesinado. En general, los historiadores señalan que Bolívar murió de tuberculosis.
Algunos venezolanos consideran que la decisión de Chávez es un exceso. "Es una locura. Bolívar está muerto. Sus restos no se deben tocar", dijo Rosalinda Fuentes, ama de casa de 53 años, quien no simpatiza con Chávez pero tampoco con sus opositores. En varios muros en Caracas, ha aparecido pintada una consigna que dice: "Déjame descansar en paz. Bolívar".
Hace una semana, Chávez presidió una ceremonia especial en honor de Bolívar, en el Panteón Nacional, donde soldados con uniformes de la era colonial colocaron una nueva bandera en la tumba del héroe independentista.
Los venezolanos zurcieron estrellas en la bandera esta semana, mientras las autoridades la llevaban por varias partes del país. Cientos de simpatizantes del presidente aplaudieron y la pirotecnia estalló.
"Hoy te trajimos de regalo aquella (bandera) hecha por las manos de tu pueblo", dijo Chávez, mirando hacia abajo, donde se encontraba el sarcófago de Bolívar.
¿Inspiración?
Un retrato del prócer del siglo XIX suele aparecer en el fondo durante los discursos televisados de Chávez, en los que el mandatario lee frecuentemente escritos de Bolívar. Su movimiento político, la Revolución Bolivariana, toma el nombre del héroe.
Poco después de asumir, en 1999, Chávez presionó a una asamblea electa por voto popular y llena de aliados del presidente, para que cambiara el nombre del país por el de República Bolivariana de Venezuela.Chávez ha prometido construir un monumento a Bolívar en la cima de las montañas que rodean Caracas.
Y en los actos públicos, suele blandir la espada de Bolívar, de oro puro con más de 1,000 piedras preciosas incrustadas, incluyendo diamantes y rubíes.
Chávez ha obsequiado réplicas de la espada, bañadas en oro, a varios aliados extranjeros, incluido el ex líder cubano Fidel Castro y el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad.
Teodoro Petkoff, editor de un diario opositor, dijo que Chávez ha tratado de retratarse como un Bolívar de la era moderna, en un intento por ganarse a los simpatizantes al apelar a los sentimientos nacionalistas.
"El revival (la resurrección) chavista del culto ha creado su propia réplica de la Santísima Trinidad. Tres divinas personas: Bolívar, Chávez y Pueblo", escribió Petkoff en un editorial en su diario, Tal Cual.
Chávez suele rechazar que su devoción por Bolívar sea un exceso. En un reciente discurso, negó que trate de compararse con el prócer. "Por supuesto estoy lejos de compararme con el padre Bolívar, yo soy solo un microscópico soldado al lado del gigante", señaló, y acusó a la "burguesía" de usar ese tema para pintarlo como un loco y "liquidarlo
