Ganaderos que bebían cerveza interrumpieron su charla y observaron un político que se presentó en una feria, viendo cómo este joven de afuera estrechaba las manos de la gente obrera.
Leopoldo López, un ex alcalde de 39 años que estudió en Harvard, está haciendo frecuentes visitas a pueblos como Elorza en la región rural de Venezuela, que han sido bastiones del presidente Hugo Chávez.
López es uno de varios políticos que tratan de ganarse un espacio y darse a conocer en territorio de Chávez, en momentos en que la oposición organiza una elección para elegir un candidato que le dispute la presidencia al mandatario en los comicios del año que viene.
“Para tener una victoria, hay que tener una presencia en cada rincón del país”, declaró López a mediados de marzo, durante un acto en el que habló con agricultores que se quejaron de las malas carreteras, la confiscación de tierras y los controles de precios.
López y otros políticos de oposición tratan de aprovechar problemas que han mermado la popularidad de Chávez. Pero también enfrentan numerosos obstáculos: no se han puesto de acuerdo en torno a las reglas para las elecciones, deben buscar la forma de unir a una colección muy diversa de opositores y enfrentarán a un astuto estratega político.
López estima que la tarea inmediata es ganarse a la gente de pueblos como Elorza, donde asistió a un festival en el que se mezcló con la gente mientras grupos musicales tocaban joropos y abundaban la cerveza y el whisky. Muchos recibieron bien a López, saludándolo y tomándose fotos con él.
“Es uno de los pocos políticos que ha prestado atención a los problemas que enfrentamos en el campo”, declaró Enrique Morales, hacendado de 55 años que apoya el recién creado partido de López, Voluntad Popular.
Varios simpatizantes de Chávez fruncieron el ceño al ver un político rico de Caracas en su festival. Un individuo gritó, “¡No regresarán!”, una consigna que emplea Chávez cuando habla de los que según él son la vieja guardia de la política. Otro simpatizante de Chávez, el campesino José Figueredo, dice que se siente agradecido por la parcela de tierra que le dio el gobierno y que la usa para cultivar sandías, calabazas y pimientos, con los que se gana la vida.
“Este gobierno es el primero que nos ha ayudado a ser más independientes”, manifestó Figueredo, mientras otros comían carne asada.
Chávez se crió en los vastos llanos de Venezuela y conserva la facilidad para relacionarse con el pueblo que lo ayudó a legar al poder en 1998. De ser reelegido por tercera vez en el 2012, servirá un tercer período de seis años.
López enfatizó la importancia de unir a todos los sectores en desacuerdo con el gobierno al hablar con los ganaderos. Estrechó tantas manos que al final de su visita de tres días tenía callos en sus palmas.
Es uno de los candidatos de oposición más populares, pero podría ser marginado de las elecciones. El contralor Clodosbaldo Russian, un aliado de Chávez, le prohibió postularse debido a un caso de corrupción que todavía no se resolvió.
López sostiene que es una maniobra política para que no compita. Acudió a la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos con sede en Costa Rica, con la esperanza de que emita un fallo que le permita postularse.
Juristas: paquete de leyes fue “un golpe de Estado”
Caracas. Expertos en derecho venezolanos denunciaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) el “golpe de Estado” que habría significado la ley que habilitó al presidente Hugo Chávez a legislar por decreto y otras leyes aprobadas por el pasado Parlamento.
Los abogados pidieron a la CIDH revisar esas leyes y determinar si son “compatibles” con la Convención Americana de los Derechos Humanos, en una acalorada audiencia en la CIDH donde representantes del gobierno venezolano defendieron las normativas y fustigaron a la Comisión.
“Podemos hablar de un golpe de Estado: la perversión de la utilización de los fines de los poderes del Estado para destruir la Constitución. Esto fue lo que ocurrió en Venezuela con el paquete de leyes aprobado, incluida la ley habilitante”, señaló Pedro Nikken, presidente de la Comisión Internacional de Juristas.
La ley que habilita a legislar a Chávez hasta mediados de 2012 y el otro grupo de leyes, que la oposición critica, fueron aprobadas por el Parlamento en maratónicas sesiones poco antes de la entrada en funciones en enero pasado de un nuevo Legislativo, sin amplia mayoría chavista.
Los juristas afirmaron que las leyes imponen “por la vía de la perversión legislativa” un régimen político “radical”, que fue rechazado por los venezolanos en un referendo sobre una reforma constitucional en 2007. “Ahí hubo una conspiración y trajeron a los parlamentarios como al redil, para que votaran por eso a ciegas, sin discutir”, dijo Nikken.
Afirmó que los juristas buscan con su denuncia más allá de un “resultado concreto”, “llamar la atención de la comunidad internacional” sobre la violación de la Convención Americana en Venezuela.
“Se requiere de cierto grado de solidaridad internacional para evitar que las cosas se agraven”, agregó.