Chichén Itzá es un sitio arqueológico declarado por la Comisión Nacional de los Estados Unidos Mexicanos para la UNESCO en diciembre de 1988 como ciudad prehispánica de patrimonio cultural de la humanidad, es considerada además, una de las ciudades más esplendorosas de los mayas.
Rica en comercio, forma parte de las nuevas maravillas del mundo moderno. Está situada al centro de la parte norte de Yucatán en México, su nombre significa la boca del pozo, es decir, "Al borde del pozo de los itzaés".
Es una ciudad que prosperó entre finales del siglo IX y principios del siglo XIII (1000-1200 d. de C.), ocupa 30 kilómetros cuadrados, gran parte de su poder lo basó en los cenotes o pozos sagrados (agua subterránea) que para los mayas eran conocidos como las puertas al inframundo o el Xibalba, lugar donde iban sus muertos.
Según excavaciones arqueológicas en el fondo de los cenotes se han encontrado huesos humanos y de animales, ofrendas de cerámica, piedra, metal, madera, concha, copal y textiles rotos y quemados.
La geografía del lugar nos indica que a pesar de llover tanto el suelo calizo no retiene el agua, aunque la ciudad cuenta con dos pozos naturales, los mayas tuvieron que buscar el agua en el subsuelo haciendo excavaciones en el mismo y guardaban el agua en recipientes llamados chultun.
Su Organización
Chichén Itzá fue una metrópoli militar, política, religiosa y uno de los estados más poderosos y extensos de la historia de los mayas. Aquí tuvo lugar la unión de dos culturas, la maya y la tolteca. Su estabilidad social, política y religiosa duró dos siglos.
Los mayas consideraban a los itzaés un pueblo inmoral e inculto aunque eran guerreros y comerciantes. Su último rey se conoció con el nombre de Chac Xib Chac, nombre derivado de la tradición maya.
Su reinado causó muchas intrigas e inició la caída de la ciudad a tal punto que los pobladores emigraron hacia la región del Petén Itzá en Guatemala.
Hasta el momento se han identificados 70 templos y los dos cenotes sagrados.
En el corazón de la ciudad se encuentra la Pirámide del Castillo, uno de los edificios más famosos de la tierra de los mayas, es una insignia del pensamiento cosmológico precolombino dedicado a Quetzalcóatl, la forma cuadrada solo la encontramos en Copán y Tikal.
Este edificio representa el universo y sus cuatro punto cardinales; fue construido empleando la técnica talud tablero tehotihuacana, tiene nueve escalones que representan los nueve infiernos.
El interior del complejo produce un efecto geométrico atractivo que alcanza los 30 metros y solo era accesible para los sacerdotes al templo, al cual se llega por cuatro grandes escaleras.
En los equinoccios de marzo y septiembre se presenta el gran espectáculo: los rayos del sol a las cinco de la tarde reflejan en los escalones una serpiente muy estilizada, formando 52 ondulaciones en el cuerpo que corresponde a los 52 años de la era solar mesoamericana.
El Castillo, mal llamado así por los españoles, representa al tiempo y al cosmos, según el Chilam Balan, los itzaes eran descendientes del pueblo tolteca y eran originarios de Tula en la altiplanicie mexicana.
Por motivos políticos y comerciales su caudillo los llevó hasta Yucatán, se mezclaron con la población local para establecer un linaje, los itzaes añadieron un nuevo nombre a la ciudad Chichén (que significa pozo) y así aprovecharon la forma del pozo sagrado legitimando su presencia en Yucatán, México.
En cuanto a su distribución espacial las ciudades prehispánicas no se construían sobre un diseño en cuadrícula como las europeas, los edificios más importantes estaban por lo general en el centro de la ciudad y las casas normales se construían en la periferia.
itzaes y mayas
Lo más interesante de Chichen Itzá es que está dividida en dos zonas distintas, en la zona sur los edificios están adornados en la parte superior con diseños de piedra muy característico de los mayas, este estilo surgió en el siglo VIII de nuestra era.
La zona norte está compuesta con estilos mexicanos como el guerrero, el águila y la serpiente emplumada (Quetzalcóatl), se le considera la nueva ciudad construida por los itzaes toltecas, después de las investigaciones se ha dicho que ambas ciudades fueron construidas al mismo tiempo y refleja la unión de ambos pueblos, según la arquitectura, está claro que los mayas y los itzaes compartieron el poder, los distritos están unidos por calles que se les conocía como los sacbes, parecía que el poder estaba en un consejo de sabios como rompiendo con la tradicional división social de los mayas.
Una de las formas de darse a entender la nobleza con un pueblo prácticamente analfabeto, fue mediante el uso eficiente que le proporcionara el escenario de la zona urbana y sus monumentos, la visión de los espectadores para infundir miedo y un respeto reverencial, para tal fin, los arquitectos usaban las sombras las luces, los niveles y la sombra, el volumen y el color.
La ciudad tenía el deseo de unir lo terrenal y lo celestial, por ello el uso constante de las escaleras.
El contorno en forma de estrella de la ciudad está exactamente alineado con las posiciones del sol y del planeta Venus, tema de investigación de la arqueoastronomía moderna; los motivos más frecuentes en la decoración en Chichen Itzá eran serpientes con o sin plumas, jaguares, águilas, coyotes combinaciones de hombres con jaguar-serpiente o pájaro dios, árboles repletos de animales, escenas de guerra, sacrificios, filas de gobernantes y guerreros finamente decorados, tronos en forma de jaguar, piedras de sacrificio en los altares, figuras semireclinadas como la de Chac Mool en las entradas de los templos y castillos, mascarones de Chac en referencias a los dioses yucatecos de la lluvia.
Los mayas registraron la historia de los hombres por los soles: primero un sol de agua se ahogó; el segundo un sol jaguar fue devorado por una noche larga y oscura; el tercero un sol de fuego fue destruido por una lluvia de llamas; al cuarto, un sol de viento, se lo llevó un huracán; el quinto comenzó el 13 de agosto del 3114 antes de Cristo y termina el 21 de diciembre de 2012.
Tiempo y eternidad
El ciclo solar era de 52 años. Los mayas, estaban obsesionados con el tiempo y la eternidad. El conocimiento del calendario se convirtió en algo indispensable y les servía para la supervivencia, tenían que conocer con exactitud todos los fenómenos cósmicos para poder prever con exactitud el futuro.
Por lo anterior, uno de los edificios más emblemáticos de Chichen Itzá es el observatorio, el cual tiene cuatro puertas, cada una orientada hacia los puntos de la brújula el sol, éste entra en la torre a través de los equinoccios de primavera y otoño y a través de las otras dos durante los solsticios de verano e invierno.
En el interior en forma de caracol hay una sala rectangular de siete ventanas que forman una serie de referencias astronómicas.
Según estudios recientes, se usaba para estudiar los movimientos de Venus comparado en la astronomía al dios principal de la ciudad, la serpiente emplumada.
La arquitectura de ese edificio tiene relación con la armonía del cosmos, por lo que los itzaes utilizaron este poder arquitectónico en imágenes. Ellos fueron los hechiceros del renacimiento social, religioso y artístico de Chichen Itzá.
Santuarios
En el sitio, también se encuentra la mayor cancha de pelota de toda Mesoamérica conocida como el juego de pelota mayor, los mayas jugaban para apaciguar a los dioses, este juego evocaba batallas cósmicas.
Tenía forma de doble con altos muros, con una grada para los espectadores, dos aros de piedra adornados con una serpiente de cascabel entrelazada están situados a ocho metros del suelo.
Siete jugadores se enfrentaban a otros siete (número sagrado relacionado con la tierra y la agricultura) solo podían tocar la pelota con la cadera, la rodilla y el codo.
Veneraban la pelota porque su recorrido por la cancha describía el movimiento de las estrellas e interpretaba el ciclo del maíz (el grano honrado como un dios).
El líder del equipo que perdía era decapitado, su cabeza era exhibida como trofeo en el altar de Tzompli y se descomponía al aire libre, porque la cancha no solo era un estadio sino también un santuario.
Otro santuario era el cenote, hogar de Chac, dios de la lluvia, donde se realizaban los sacrificios por ahogamiento, aunque más era relacionado a una conservación del orden cósmica que a la violencia desenfrenada.
Los sacrificios por decapitación, ahogamiento y la extracción del corazón eran usuales en ciertas épocas del año, la sangre se quemaba en un papel y el humo subía a los dioses, la cual mantenía vivos a sus dioses así como el agua que mantiene vivos a los seres humanos.
Finalmente, una de las hipótesis más difundida según los científicos sociales, historiadores, arqueólogos, antropólogos, etc., es que Chichen Itzá cambió su estilo maya a otro más norteño, es decir, más tolteca.
También se le considera una de las ciudades de estilo internacional por su cultura material, arte, religión y detalles arquitectónicos que no perdió sus raíces mayas, asimismo, por la arquitectura pudo haber sido una fortaleza-guarnición en tierras conquistadas.
Hubo una confrontación étnica entre mayas y toltecas aunque hay evidencia que en sus último días tenía influencia de la ciudad de Tula.
