El Parlamento venezolano, donde conviven desde enero fuerzas políticas opuestas, exigió en estos días a los ministros del presidente Hugo Chávez que muestren los logros concretos de sus 12 años de gobierno, en un encendido debate entre dos visiones antagónicas de la sociedad.
Durante cinco jornadas y cerca de 50 horas, los principales ministros se sometieron a un ejercicio inédito en los últimos años en Venezuela: explicar su gestión, intentar dar respuesta a problemas como la inseguridad o la inflación y suministrar informaciones sobre el papel del ejército, la influencia cubana, los ingresos petroleros o la estrategia de la diplomacia venezolana.
Todo ello transmitido en directo y durante horas por la televisión oficial para el resto de los medios de comunicación nacionales.
“Para nosotros era la posibilidad de combatir tantas mentiras que se dicen sobre la revolución bolivariana y debatir sobre los problemas. Creo que el pueblo vio los logros y observó a un gobierno reconociendo errores, identificando los problemas y sus causas”, declaró a la prensa el vicepresidente Elías Jaua.
“Esperábamos más seriedad y más orden en lo que nos preguntaban desde la derecha”, agregó el ministro de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro.
A lo largo de estas comparecencias, los diputados golpearon y se faltaron al respeto llamándose “escoria”, “ladrones”, “ignorantes” o “apátridas” y mostrando que queda bastante por recorrer en el camino del diálogo entre los partidarios de Chávez y sus detractores.
Dos proyectos de sociedad totalmente opuestos quedaron bien plasmados en el debate, que se produce cuando Chávez, impulsor de un socialismo del siglo XXI, ya se prepara para las presidenciales de 2012, cuando aspira a un tercer mandato de seis años.
“El pueblo debe sentirse orgulloso de su gobierno que rinde cuentas con transparencia y del debate que permite tener frente a sí las dos posiciones de la sociedad venezolana: capitalismo y socialismo”, dijo el vicepresidente del Parlamento, Aristóbulo Istúriz.
“Ojalá tuviéramos un país con información abierta sobre todo: sobre cómo se manejan los fondos públicos o sobre las cifras de inseguridad. Eso nos permitiría más transparencia, que es lo que merecemos”, declaró este viernes el diputado Julio Borges, en nombre de la coalición opositora Mesa de la Unidad.
Para los detractores de Chávez, que ocupan un 40% de los escaños desde el pasado enero, las cifras fueron “maquilladas” y la mayoría de las preguntas quedaron sin una respuesta concreta.
“Todas las respuestas eran en el pasado. Desde Adán y Eva, pasando por Cristóbal Colón y, finalmente, aterrizando en compararse con gobiernos anteriores para decir que no son tan malos. Y el país lo que quiere es futuro y después de 12 años, este gobierno es pasado”, opinó Borges.
“Al final las amas de casa vamos al mercado, los trabajadores ven cómo se deteriora su situación. La gente recorre el país y ve cómo están las carreteras (...) La realidad es una bofetada”, corroboró la diputada opositora María Corina Machado.
En sus comparecencias, se supo que en 2010 hubo al menos 14,000 asesinatos en Venezuela, según cifras oficiales que no se suministraban desde hace años, los responsables admitieron además que la inflación, que llegó a 27.2% en 2010, es un “problema” para el país y que el negocio petrolero está impregnado de un sentimiento “socialista”.
“¿Donde están los reales?”, increparon el jueves los diputados opositores a coro al ministro de Finanzas, Jorge Giordani.
“Ustedes son el residuo del modelo político que fracasó entre el pueblo venezolano. Ustedes son la escoria de este país”, zanjó el ministro entre abucheos.
Estas comparecencias fueron promovidas por el propio Chávez, quien, a través de mensajes en la red social Twitter, aplaudió a su gobierno durante las sesiones y calificó a los opositores de “ultraderecha pitiyanqui” e “ignorante”. (AFP)
