Un camionero que quiso cruzar el histórico puente techado de Mt. Orne en Lancaster, Nueva Hampshire, el año pasado produjo graves daños a la estructura.
Un tornado acabó con el puente techado de Moscow, Indiana, construido en 1886, el cual fue a parar a las aguas del río Bib Tlatrock hace tres años.
En la actualidad sobreviven apenas seis de los 19 puentes techados originales del condado de Madison, Iowa, famosos por la película de Clint Eastwood "Los puentes de Madison".
Inundaciones, actos de vandalismo, incendios y la desatención están acabando con esos puentes en todo el país. Tan solo unos 750 de los 15,000 puentes techados construidos en el siglo XIX siguen con vida. La nostalgia, sin embargo, es un lujo que pocas comunidades pueden darse y que el gobierno nacional no está en condiciones de costear. El presupuesto planteado por el presidente Barack Obama para el 2012 eliminaría 55 programas del Departamento de Transporte, incluido el de Preservación de Puentes Techados Históricos.
El programa distribuye 8 millones de dólares anuales para reparar o rehabilitar una docena de puentes techados. Esa suma representa un porcentaje ínfimo del presupuesto federal de 3,800 billones de dólares.
El Departamento de Transporte dijo que las comunidades podrán solicitar subsidios para los puentes, pero que deberán competir con otros proyectos de mejoras de puentes y carreteras que probablemente tengan mayor prioridad.
La perspectiva de conseguir esos subsidios disminuye más todavía si se tiene en cuenta al peso que han adquirido los republicanos en el Congreso, que tienen una definición mucho más limitada de lo que constituye un gasto justificado.
"Adoro los puentes", expresó Isabel Sawhill, economista de la Brookings Institution, "pero no creo que su preservación sea responsabilidad del gobierno federal".
