Figuras en acrílico de decapitados, manos empuñando pistolas y cabezas inhalando cocaína son algunas de las obras de una exposición inaugurada en la capital de México, un país azotado por la violencia generada por el narcotráfico que deja un saldo de miles de muertos.
La exposición “México al filo”, inaugurada esta semana, está conformada por 40 piezas del artista plástico mexicano Emiliano Gironella, que aborda “la crueldad del mercado del narcotráfico” con distintas técnicas, entre pinturas, grabados, videos, dibujos, esculturas en bronce y de figuras encapsuladas en acrílico, según contó a la AFP.
Con más de 15,200 muertos en 2010, muchos de ellos decapitados por las guerras entre narcotraficantes y de estos con las fuerzas de seguridad, México es para Gironella “un país sin cabeza”.
“Me interesaba hacer los decapitados porque es la expresión más fuerte de la violencia del narcotráfico. Cuando alguien decapita el mensaje es ‘te decapito, así como puede decapitar a otros carteles, a las instituciones o al país’”, añade Gironella.
“México está hundido en un caos. No le veo fin a esta guerra” entre capos de las drogas.
