La voz de alerta "¡nada de besos!" resuena en cada encuentro en la calle, la oficina o el club, para evitar contagios de gripe porcina, en una Argentina donde hasta la mayorÃa de los hombres se besan en la mejilla para saludarse. Incluso las productoras de televisión están tomando medidas para limitar los contactos labiales en las escenas amorosas o eróticas de los culebrones y otras audiciones que contengan efusivos momentos románticos.
MEDIDAS AL PIE DE LA LETRA. "¡A darse la mano nada más, por ahora!", grita Marcelo Orio (52 años, comerciante), en un centro deportivo de fútbol sala del barrio porteño de Palermo, cuando llegan sus compañeros para el partido de rutina después del trabajo.
Pero otro de los jugadores, Carlos Dubinis, (49, licenciado en EconomÃa), le recuerda que a través de las manos también se transmite el temible enemigo microscópico del que se habla hasta por los codos en los medios de comunicación del paÃs.
Este entusiasta grupo que se reúne por amor al fútbol y para olvidar durante dos horas las preocupaciones, comenta extrañado la cifra oficial de 100,000 contagiados con al menos 70 muertos.
Uno que dice ser médico sostiene que el inquietante cómputo ni puede compararse con otro más grave, según el cual el promedio anual de agripados estacionales en Argentina suma tres millones con casi 4,000 muertos.
De pronto todos rÃen y, como buenos argentinos que son, deciden transgredir las recomendaciones de los especialistas y comienzan a saludarse como se les viene en gana.
Fuera de broma, Héctor Rodrigo (56, mecánico de ascensores), eleva el tono para criticar a "ciertos programas de TV y noticieros que alarman y crean psicosis, en lugar de informar".
En una escuela secundaria administrada por una orden religiosa católica del residencial barrio de Belgrano, nadie quiere dar el apellido, pero cuentan que las profesoras de más edad prefieren evitar en estos dÃas las expresiones demasiado cariñosas.
"Entre nosotras hay diferencias, pues las mayores no están besando y las más jóvenes lo hacen como siempre", cuenta Marcela (38 años, profesora de Historia).
Sin embargo, la mayorÃa de las señoras y señoritas, educadoras del nivel medio, admiten que para higienizarse llevan en sus carteras los frasquitos con el alcohol en gel que tanto cuesta conseguir últimamente.
EL GOBIERNO Y SU CAMPAÑA. Confundidos por mensajes contradictorios que lanzan autoridades federales y distritales, los porteños intentan disfrutar los dos feriados de esta semana y el receso escolar hasta agosto, pero sin teatros ni espectáculos para niños.
Una multitud sin temor se aglomera en las filas para comprar tickets en los multicines de la capital, aunque los espectadores deben sentarse separados butaca de por medio.
Y por supuesto que las parejitas jóvenes, como ocurre desde que los Lumiere inventaron el cinematógrafo, aprovechan la oscuridad de la sala para estamparse apasionados ósculos, en medio de promesas de amor eterno.
Tampoco la televisión, tan desprejuiciada en su ambiente interno, logró hacerse la distraÃda y se están tomando prevenciones, como la que el popular actor paraguayo, Arnaldo André, le contó al diario ClarÃn.
"Afortunadamente los besos que me tocaban a mà ya los he dado. Tratamos de tomar los recaudos necesarios, no nos saludamos con besos entre compañeros, a menos que sea indispensable tomamos distancia en las escenas", dijo André, protagonista de la telenovela "Valientes".
El amor en los tiempos de la gripe hizo cambiar los hábitos y la serie televisiva juvenil "Champs 12", en la que abundan escenas de sexo y besuqueos ardientes, está poniendo en pantalla escenas grabadas en semanas anteriores.
ATERRADOS POR LA GRIPE. A medida pasan los dÃas, la capital de Argentina se transforma en una ciudad desierta, semejante al Distrito Federal de México en el peor momento de la pandemia de gripe porcina.
La tradicional calle Corrientes -un centro neurálgico de la actividad cultural porteña- lucÃa desconocida con las puertas de los principales teatros y salas de espectáculos de tango cerradas por 10 dÃas por decisión de los empresarios, ante el temor del público al contagio.
"Hoy ya era evidente la poca afluencia de vehÃculos en los accesos a la Ciudad. La gente se va a quedar en sus casas todo el fin de semana largo como prevención", dijo a la AFP, Anabella Barugel (41 años), encargada de la agencia de turismo Maverick.
Ante los consejos de reclusión de los especialistas para evitar el contagio, algunas personas ya optaron por trabajar desde su casa.
Millones de estudiantes de nivel primario y secundario tienen una página especial del ministerio de Educación en Internet para mantener las tareas en el receso escolar que se prolongará hasta fin de julio.
"¡Dos tapabocas al precio de uno!", voceaba un vendedor ambulante en la calle tratando de hacer negocio con la crisis, como quienes ofrecen en el Subte (metro) alcohol en gel, un tesoro difÃcil de conseguir por estos dÃas.
Al encierro de los porteños se sumará la ausencia de viajeros, como lo destacó Barugel, al afirmar que "si bien estamos en temporada baja, el turismo viene bajando desde hace tiempo, primero con la crisis financiera internacional, después con el dengue... ahora con la gripe".
La caÃda del turismo también preocupa a Diego Iriarte (28 años), encargado de vender entradas en el Piazzola Tango, en una tradicional galerÃa de la peatonal Florida.
"En el invierno vienen muchos brasileños, pero este año la situación cambió, en especial por la recomendación del Gobierno (del presidente Luiz Inacio Lula da Silva) de que los brasileños no viajaran a Argentina por la gripe", dijo el joven a la AFP.
El coqueto lugar, que lleva el apellido de uno de los más grandes de la música argentina, ofrece cena y espectáculo de tango y es un imán para los turistas.
"Creo que estos dÃas va a estar muy tranquilo. La venta de entradas viene cayendo y las agencias de viaje con las que trabajamos nos informaron que se cayeron reservas por la epidemia", reveló Iriarte.
PARALIZACIÓN. La parálisis porteña se extenderá hasta mañana lunes por el feriado del DÃa de la Independencia de este jueves y el inédito feriado sanitario que el gobierno decretó para la administración pública el viernes, al que se sumaron los bancos.
Con al menos 70 muertos y más de 2,800 casos confirmados por muestras de laboratorio, las autoridades sanitarias infieren que unas 100,000 personas portaron la enfermedad con sÃntomas leves o en forma asintomática, pero están curadas.
"Creo que la ciudad pintará semidesértica. Nosotros tenemos cero expectativa", anticipó Barugel en una oficina cerca del tradicional Obelisco.
La Ciudad de Buenos Aires y sus alrededores, donde viven unos 18 millones de personas, son hasta ahora las regiones más castigadas de Argentina, que se encuentra en el tercer lugar por muertes en el mundo, detrás de México (121) y Estados Unidos (170).
