El arte latinoamericano moderno y contemporáneo cobra una nueva visibilidad en Londres con la segunda edición de la feria "Pinta", un escaparate para más de un centenar de artistas consagrados y emergentes de un continente que pisa cada vez más fuerte en Europa.
Unas 60 galerías de ambas orillas del Atlántico participaron la semana anterior en esta feria en el centro de convenciones de Earl’s Court, que en dos años se ha hecho un lugar en el calendario entre la Bienal de Venecia y Art Basel de Suiza.
"Pinta sirve a muchos artistas como plataforma para poder entrar en esas ferias" más globales, explica su presidente, Alejandro Zaia.
"Pinta" creó desde su nacimiento en 2007 en Nueva York, el programa de adquisiciones para museos, en el que este año participan la Tate Modern de Londres, el Centro Pompidou de París, la Colección de Arte Latinoamericano de la Universidad de Essex y el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León.