Candidata a las primarias dentro de la Mesa de Unidad Democrática para el año 2012, en donde si consigue imponerse se batirá con el mismísimo Hugo Chávez, María Corino Machado es, a sus 44 años, una de las grandes esperanzas de la nueva oposición de su país. Ingeniera industrial especializada en finanzas y activista social y cívica desde hace más de una década, Corino Machado es una voz rotunda en defensa de la libertad y la justicia en una Venezuela que se ahoga en la pesadilla totalitaria.
¿Qué le ofrece su candidatura y su proyecto a este país tan necesitado de nuevas ideas ante una crisis tan profunda? Dignidad. Los venezolanos vivimos en estos momentos un dilema existencial: si continuamos viviendo bajo la humillación o cambiamos. Porque somos una nación que ha sido humillada, engañada y traicionada y ahora somos un país que quiere vivir con dignidad. Y para ello requiere, dado las actuales circunstancias, una transformación profunda. Las mujeres, las amas de casa venezolanas, tienen que pasar horas al día de colas, bajo el solo y la lluvia, para comprar productos básicos en las denominadas Mercal, que son las tiendas que el gobierno abrió para que la gente se abastezca de productos básicos subsidiados. Les marcan hasta los brazos, como si fueran animales, cuando efectúan la compra, muchas veces imposible de realizar porque no hay nada que comprar. Luego los venezolanos sufren el atropello del Estado, que les confisca el correo, revisa sus cuentas, atiende sus llamadas, conoce sus movimientos… No podemos seguir viviendo así.
Los venezolanos hoy en día son humillados y esa es la realidad del país. Los oficiales del país tienen que agachar la cabeza ante los mandos cubanos presentes en el país. Los estudiantes tienen que salir a reivindicar sus demandas y son tratados por la Policía como delincuentes, humillados también. Las madres, esposas e hijas de los presos no saben cuál es el paradero de sus hijos durante días porque nadie sabe qué ocurre en los presidios.
¿Cuál es la causa de tanta inseguridad y qué se puede hacer frente a ella?
La víctima fundamental de estos doce años de destrucción es la familia venezolana. Tenemos los indicadores de violencia más altos de América Latina; en Venezuela cada media hora asesinan a un ciudadano. Estamos en manos del hampa. Tenemos robos, secuestros, agresiones verbales y un sinfín de hechos delictivos que se suceden ante nuestras narices. La familia ha sufrido pérdidas de un ser querido. Pero también hemos padecido en nuestras familias la separación física debido a la fuerte emigración que hemos sufrido en los últimos años, que algunos cifran en casi un millón de personas. Gente que huye de la falta de oportunidades o de la inseguridad reinante. El país está naufragando y este gobierno no hace nada de nada. Luego se instaló el odio entre nosotros y hay hermanos que no se hablan entre ellos por razones ideológicas alimentadas artificialmente desde el poder. Se ha desmembrado a la familia venezolana y en el centro de todo esto está la violencia.
¿La causa?
Es un problema complejo que tiene múltiples aristas y vertientes. El Estado, no obstante, ha inspirado desde el poder un discurso que fomenta la confrontación y la violencia claramente; también la división reinante. Ese discurso, después, va permeando las instituciones, las comunidades y, de la misma forma, a los individuos. Tenemos un presidente, no lo olvide, que califica de enemigo a todo aquel que no comulga con sus ideas; el sistema judicial, con más de un 95% de delitos que quedan impunes, tampoco funciona; las cárceles, los tribunales y los juzgados se han convertido en un gran negocio y están controlados por la mafia; y este es el cuadro que presenta la sociedad venezolana a modo de resumen.
¿En qué te diferencias del resto de los candidatos a la presidencia que compiten en estas primarias dentro de la Mesa de Unidad Democrática?
Primero, en que soy de mujer y todos los demás candidatos son hombres. Yo creo que en Venezuela hay que plantear una ruptura, un cambio profundo en el modo de vida. Necesitamos un nuevo modelo de inclusión social, pues el populismo no resuelve los problemas ni las desigualdades. Hace falta una nueva cultura política en la que los pobres no tengan necesidad del Estado; hace falta un nuevo paradigma. Yo creo en una sociedad creadora de riqueza y que no sea el Estado quien genere todos los recursos. Tenemos que superar ese modelo de la renta petrolera que genere todos los ingresos del Estado y los reparta de una forma subsidiaria a todos los ciudadanos. No podemos seguir viviendo siempre de las rentas y hace falta un cambio profundo de nuestro modelo de producción. Pero también en una mentalidad que fomente la cultura del trabajo.
¿Crees que Chávez va a aceptar el juego limpio en las próximas elecciones presidenciales y que tolerará un cambio político si así lo decidieran los electores?
Las elecciones no han sido limpias en Venezuela en estos últimos años y todo el mundo lo sabe. Luego el Consejo Nacional Electoral está claramente controlado por el chavismo, pero los ciudadanos ya lo sabemos y estaremos en primera línea de lucha para que esas elecciones sean limpias. Los venezolanos tenemos que estar presentes y controlando el proceso, así será posible que se garantice la limpieza democrática.
¿Y las Fuerzas Armadas qué papel tendrán si hubiera un resultado adverso para Chávez?
Las Fuerzas Armadas no son árbitras, sino que tienen un mandato constitucional y su papel está claramente definido en la Constitución venezolana. Lo que tienen que hacer es respetar la voluntad política expresada en el voto; yo tengo fe y confianza en las Fuerzas Armadas porque son hombres formados y respetuosos con la Constitución y con el papel que deben desempeñar en una sociedad democrática. Es cierto que ha habido algunos comportamientos dentro de las Fuerzas Armadas que no estaban ceñidos al orden constitucional, pero son una minoría y no corresponden al sentir general de nuestro ejército.
¿Cómo juzga el papel de la comunidad internacional ante el régimen del presidente Chávez?
La comunidad internacional ha sido cómplice muchas veces con el régimen de Chávez. Nuestro país siempre, a lo largo de la historia, ha colaborado y apoyado la democratización en todo el continente y en el mundo. Nosotros, como nación, hemos sido coherentes y hemos practicado la democracia, pero sin dar la espalda a los países y naciones que también querían ser democráticos y que no lo eran, como Brasil y Chile, por ejemplo. Hemos sido demócratas y hemos apoyado a las democracias en todo el mundo, incluyendo aquí a España. Pero ahora hemos visto como esta tradición democrática se obviaba y algunos países por razones económicas establecían una relación con el régimen de Chávez olvidando estos lazos de nuestro país con su compromiso democrático. Creo que este comportamiento no ha sido justo e incluso fue egoísta, pues solo tenía en cuenta los intereses económicos de estos estados. Creo que, además, el régimen de Chávez, con su apuesta internacional, lo que ha hecho es dividir al continente y fomentar la división, cuando no la confrontación, entre los pueblos. Su apoyo por los regímenes menos democráticos y antipopulares del mundo, como Libia, Irán y Cuba, solo fomentó el odio, la división y el enfrentamiento en América Latina. Venezuela tiene un potencial de desarrollo económico gigantesco, pero comprometida con estos países y subordinada a un orden obsoleto está sacrificando su futuro y el bienestar de los venezolanos.
¿La enfermedad de Chávez añade algún elemento novedoso al proceso electoral que se celebrará el próximo año?
Agrega incertidumbre, pero sobre todo en un régimen como este de carácter autoritario y que siempre adolece de ser transparente y libre, sobre todo en lo que se refiere a la información. Yo no voy a especular acerca de la salud del Presidente, pero queda claro que la enfermedad del líder ha generado divisiones dentro del oficialismo y ha expresado el terror que sienten hacia él o hacia su posible desaparición muchos dirigentes del régimen. Pero desde el punto de vista de las fuerzas democráticas, creo, la agenda sigue siendo la misma y los objetivos, idénticos, tenga al frente a la persona que tenga y con la convicción siempre presente de que debemos ir unidos y seguir adelante con los procesos previstos, como nuestras primarias en las que debemos elegir a nuestros candidatos, incluso el que se deba confrontar con el presidente Chávez o el sucesor designado.
