Se mueve como un fantasma por el terreno montañoso del norte de Costa Rica.
La gente del lugar dice que se lo ve sucio, con cabello enmarañado y una barba desaliñada. Habla con voz suave en español pero parece estar confuso en torno a quién y de dónde es. Una vez le pidió gentilmente a un extraño un trago de agua. Un campesino dice que lo vio hurgando en busca de comida en un rincón aislado de su granja.
Esta semana se cumplió un año de la desaparición de un prometedor estudiante de posgrado de un suburbio caro de Chicago mientras recorrÃa a pie un paraje remoto de Rincón de la Vieja, un majestuoso parque nacional de 14,000 hectáreas en la provincia costarricense de Guanacaste. Durante meses personal de rescate recorrió los densos bosques en busca de pistas de David Gimelfarb, un joven de 29 años, avezado caminante, cuyos amigos dicen viajó solo a Centroamérica para relajarse y tranquilizarse tras la muerte de su abuela.
En el aniversario de su desaparición, sus padres se aferran a la esperanza de que su único hijo esté vivo, creencia alimentada por su fe y por al menos 30 informes de que un individuo misterioso fue visto por parajes aislados y pueblos costeros no muy lejos del lugar donde David Gimelfarb fue divisado.
"Le mostramos a la gente fotos de David y nos dicen, ¿sÃ, es él’. Eso nos hace pensar que estamos en el camino indicado", expresó Luda Gimelfarb, la madre de David y quien pasó meses en Costa Rica en el último año organizando búsquedas con la policÃa y voluntarios de la Cruz Roja. "Dicen que tiene el cabello más largo y que parece confundido".
"Aparece en un pueblo un dÃa y se va. Nadie sabe dónde volverá a aparecer", acotó.
Continúa La búsqueda
Cuando Gimelfarb suspendió el contacto con su familia en Highland Park el 11 de agosto del año pasado, la policÃa costarricense encontró la camioneta que habÃa alquilado abandonada cerca de la entrada al parque, lo que desató una búsqueda masiva por tierra, en la Internet y en las dependencias del gobierno.
El representante republicano de Illinois, Mark Kirk, ayudó a arreglar el envÃo de dos helicópteros militares equipados con sensores infrarrojos para que recorrieran la selva de Guanacaste, al tiempo que investigadores privados y los padres de Gimelfarb recorrÃan la zona a pie.
Miles de personas siguieron la búsqueda a través de Facebook, usando una página abierta por compañeros de estudio de Gimelfarb en la Adler School of Professional Psychology de Chicago, que ofrecÃa apoyo y oraciones.
Es imposible saber si estos informes involucran realmente a Gimelfarb, según su madre, quien dice que se topó con gente que trató de sacarle dinero explotando de algún modo la desaparición de su hijo. Pero ante la posibilidad de que sea realmente él y de que necesite ayuda, no puede ignorar esos informes.
"Si simplemente hubiera muerto, habrÃamos encontrado algo, pero no lo hemos hecho", manifestó. "Todos llegaron a la misma conclusión, que David no está en el parque. ¿Adónde fue?".
Recursos limitados
Los Gimelfarb ya se gastaron todos sus ahorros en la búsqueda y piensan que todavÃa queda mucho por hacer, por lo que le piden ayuda a las autoridades.
"No es responsabilidad del gobierno hacerlo todo, pero pareciera que las embajadas no tienen lineamientos acerca de cómo actuar en estos casos", expresó Chris Shaw, amigo de David Gimelfarb que ha colaborado en su búsqueda. "Es más que frustrante".
El Departamento de Estado, que tiene jurisdicción sobre estos casos, recibe miles de llamadas al año sobre estadounidenses desaparecidos y tiene muy pocos recursos para hallarlos.
"No estamos en condiciones de enviar personal a buscar personas en otros paÃses", declaró Rosemary Macray, portavoz de la Oficina de Asuntos Consulares.
"Dependemos de nuestros contactos en esos paÃses, de las autoridades locales y de las propias familias para que realicen las búsquedas en serio".
Los esfuerzos se pueden complicar por diferencias culturales y de lenguaje, presiones polÃticas y los recursos que un paÃs puede poner a disposición, señaló Macray.
Como consecuencia de ello han surgido una cantidad de investigadores privados, empresas y agencias sin fines de lucro para ayudar a las familias a sortear los obstáculos polÃticos.
Una de las primeras llamadas que recibieron los Gimelfarb el año pasado tras la desaparición de su hijo fue de Jeff Dunsavage, quien creó The Missing Americans Project (El proyecto de los estadounidenses desaparecidos), el cual comparte información y recursos sobre los estadounidenses desaparecidos en otros paÃses. Nueve de ellos, incluido David Gimelfarb, desaparecieron en Costa Rica.
"El gobierno es muy lento en responder en estos casos de desaparecidos y estas familias necesitan que alguien los ayude a conseguir lo que necesitan rápido", declaró Dunsavage, quien creó missingamericans.ning.com en octubre del 2009 tras la desaparición de su hermano en Honduras.
La presencia de gente como Dunsavage es una bendición para amigos y familiares de David Gimelfarb, quienes saben que no están solos.
"Uno no sabe qué hacer cuando pasa algo como esto", dijo Shaw. "No hay manuales para consultar cuando un ser amado desaparece. Uno hace lo que puede, el tiempo que puede".
