Desde 1980, cuando el invierno llega a China, la ciudad de Harbin y sus moradores se preparan para asistir al Festival de Hielo, el espectáculo más importante del país durante esta estación.
En la ciudad de Harbin, capital de la provincia nororiental china de Heilongjiang, el termómetro marca 25 grados bajo cero, y tal congelación es motivo para erigir espectaculares esculturas sobre hielo que adquieren una magnitud incomparable.
Cada enero se provoca un paréntesis en la monotonía de la ciudad y se celebra el festival de hielo más importante del mundo.
DE TODOS LOS TAMAÑOS. En la presente edición muchas de las esculturas que se muestran son el espejo de la megalomanía de los emperadores chinos, pero todas en general resultan una maravilla.
Surgen del suelo la Esfinge de Giza, los guerreros de terracota de Xian, el Coliseo de Roma, la iglesia de la Sangre Derramada de San Petersburgo, entre otras. Todo construido con un único material: H2O en estado sólido.
Pero no solo el tamaño importa, porque la verdadera diferencia está en los detalles: dragones con sus escamas perfectamente delineadas, rostros de miradas expresivas, e incluso aldabas adornadas con exquisitas filigranas. Algunos bloques de hielo resultan tan transparentes como cristales, un efecto que se consigue utilizando agua desionizada.
Como no podía ser de otra forma en el gigante asiático, el Festival de Hielo requiere de una dedicación que roza lo sobrehumano. Sin lugar a dudas es un trabajo de chinos.
Unos 16,500 hombres obtuvieron a mano los bloques de hielo del río Songjiang, que ya está congelado antes del comienzo del invierno, para construir las esculturas gigantes de Harbin.
Al tiempo que, para este año se han necesitado en total 130,000 metros cúbicos y 18 días de trabajo para poner en marcha el espectáculo, compuesto por unas 2,000 piezas.
En realidad, el festival visualiza una ciudad paralela de construcciones esculpidas en hielo a tamaño natural, donde cada año los artistas chinos de mayor renombre dan lo mejor de sí para superarse en el principal acontecimiento de la remota Siberia china.
Ahora, la incógnita está en cuándo acabará el festival de Harbin. La decisión está en manos de la meteorología. El cambio climático está acortando su duración cada año. En las primeras ediciones las esculturas se mantenían en pie hasta bien entrado marzo, ahora comienzan a derretirse antes del 15 de febrero.
ESCULTURAS QUE DESTACAN. Si bien todas las esculturas elaboradas en hielo tienen un aura y un encanto único, este año destacan las réplicas en hielo del Coliseo de Roma o del Ejército de Terracota de Xian, además de famosas iglesias e incluso mezquitas de todo el mundo. Una especie de “minimundo” de hielo con la particularidad de que se deshará en unas cuantas semanas.
Además de poder pasear por esta ciudad de hielo, se organizan concursos de estatuas de nieve, bodas multitudinarias de parejas sobre el hielo, inmensos toboganes helados para deslizarse como si los visitantes estuviesen un parque de atracciones, e incluso combates de boxeo bajo cero.
La mayoría de esculturas que aparecen en este festival de la nieve son de grupos competitivos.
Cada equipo comienza con un cubo de nieve compactada que aparentemente tiene una medida de tres metros por cada lado, y ahí ellos comienzan a tallar. Los equipos vienen de todas partes del mundo a competir -Rusia, Japón, Canadá, Francia y hasta Sudáfrica-.
Parte del entretenimiento es adivinar de qué nacionalidad es cada equipo, basado en el estilo artístico de la escultura, antes de leer los letreros. Yo creo que este es de procedencia Rusa.
Las esculturas rodean la ciudad dándole un aspecto de ciudad de cristal análogo a los cuentos que nos contaban desde niños, con el plus que en este evento es posible ver, tocar y admirar toda la belleza desde lejos y a pocos centímetros de cada escultura.
El evento atrae a cientos de turistas nacionales y extranjeros, que ya se han ido acostumbrando a las entretenidas actividades que se celebran, tales como concursos de esculturas. Otras actividades posibles de hacer cerca del lugar son deportes de nieve, como esquí y paseos caminando por la nieve.
