El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, es un enigma, un espejo de lo que quiere ver la gente. Un cibervillano o una fuerza a favor de una sociedad abierta. Estrafalario y complejo, Assange cultiva el misterio.
Una mirada a los pensadores que lo nutrieron -desde un anarquista alemán al presidente estadounidense Theodore Roosevelt- revela un hombre indignado ante lo que percibe como las injusticias del gran poder y el temor a la persecución.
La galería de personalidades que influyeron en Assange, más sus propios escritos, componen el libro de jugadas intelectuales de un australiano de 39 años que carece de dirección fija y sacudió al país más poderoso del mundo, Estados Unidos, con la difusión de registros de guerra y mensajes diplomáticos de esa nación.
Assange fue arrestado la semana pasada acusado de delitos sexuales en un caso que se le sigue en Suecia, mientras Estados Unidos afirma que él ha minado la seguridad y quizá puso en peligro a personas que se mencionan en los documentos. Un juez le otorgó la libertad bajo fianza el martes.
Assange asegura que las acusaciones en su contra son infundadas y se dice víctima de una campaña con trasfondo político con la que se busca desacreditarlo junto con su organización.
EL MUNDO DEL HOMBRE DETRÁS DE WIKILEAKS. La imagen que se ha construido, de un enemigo solitario y asediado por el orden tradicional, que le ha ganado adeptos en algunos círculos, quizá se deba en buena medida a sus raíces literarias.
Las computadoras son su vida, pero también los libros. George Orwell, quien describió la corrupción del poder y las mentiras que atizan una visión totalitaria, influyó considerablemente en Assange. Otros que aportaron su granito de arena fueron el autor estadounidense Kurt Vonnegut, famoso por su sátira e inconformismo, y el Nobel Aleksandr Solzhenitsyn, quien describió el horror de los campos de trabajos forzados soviéticos.
“Si existe un libro cuyas sensaciones me atraen es ‘El primer círculo’ de Solzhenitzyn”, escribió Assange en 2006. “¡Tiene paralelismos muy cercanos a mis propias aventuras!... Afrontar la persecución en la juventud constituye el pináculo de una experiencia decisiva. ¡Conocer lo que eso significa! Ver a través de esa capa que los cultos juran no creer pero que siguen ciegamente con sus corazones”.
Cuando era adolescente en Australia, Assange ingresaba indebidamente en los sistemas informáticos. Fue arrestado en 1991, pero la libró con una multa en un caso que fue resuelto varios años después. Se cree que su historia está documentada en “Underground”, un libro sobre ciberpiratas que Assange ayudó a escribir y fue publicado en 1997.
Diversas versiones de prensa coinciden en señalar que el hacker (ciberpirata) Mendax que aparece en el libro es el propio Assange.
En escenas adelantadas de los viajes y las preocupaciones frecuentes de Assange frente a la vigilancia en los últimos meses antes de su detención la semana pasada, “Underground” describe que Mendax se había vuelto cada vez más temeroso: “Soñaba pisadas que hacían ruido en la gravilla afuera de la entrada a la cochera, sombras en la oscuridad antes del amanecer, un grupo de policías con armas en la mano que irrumpían a las 05:00 horas por la puerta trasera de donde vivía. Soñaba que se despertaba y numerosos agentes rodeaban su cama. Los sueños eran muy inquietantes. Estos sueños acentuaron su paranoia cada vez mayor de que la policía lo vigilaba y lo perseguía”.
Assange asesoró a la creadora literaria Suelette Dreyfus en el análisis e información técnica para que escribiera “Underground”, aunque esta declinó hablar sobre las identidades de las personas mencionadas en el texto.
Dreyfus recuerda que Assange era “un gran admirador” de “Rebelión en la granja”, de Orwell, así como de “El cero y el infinito”, de Arthur Koestler. Este último libro trata de un hombre preso y enjuiciado por traición durante las purgas de la década de 1930 en la Unión Soviética.
“Es una obra clásica y quizá lo conmovió (a Assange) en algún punto debido a que montó el escenario ficticio de cómo pueden echarse a perder las sociedades que no tienen transparencia ni gobiernos abiertos”, escribió Dreyfus en un correo electrónico dirigido a The Associated Press.
Blanco
Enemigo número uno de EE UU: El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, está en el ojo del huracán desde el inicio de la publicación, el 28 de noviembre, de 250,000 cables del departamento de Estado norteamericano y sus embajadas en el mundo, que han provocado una indignación creciente en ese país.
