Por qué los años de ayuda al desarrollo no frenaron el hambre

Etiopía es relativamente mejor porque ha invertido en agua y alimentos
ElHeraldo.hn

Sudáfrica

20.08.2011 - DPA - siempreSPAMFILTER@elheraldo.hn

   Imprimir  Enviar

Pese a los incontables millones de dólares en ayuda al desarrollo inyectados en las pasadas décadas, la creciente población del Cuerno de África vuelve a experimentar una masiva escasez de alimentos.

Etiopía, por ejemplo, ha experimentado un crecimiento poblacional que pasó de los 31 millones en 1973 a los más de 80 millones actuales, según el Banco Mundial.

Todo ello pese a su historia de sequías, hambre, enfermedades y guerra. "La pobreza genera crecimiento en la población", señala Adam Rogers, del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

La sequía es la causa inmediata de esta última crisis, pues ha provocado la destrucción de granjas y que los precios estén por las nubes. Pero los periodos de sequía en Occidente no provocan las mismas catástrofes humanitarias.

En Somalia y Etiopía, sequía es sinónimo de pena de muerte, de nuevo porque no se hace todo lo suficiente por incrementar el suministro de alimentos y mejorar las perspectivas económicas.

"Muchas organizaciones humanitarias llevan aquí cuatro décadas, 40 años haciendo el mismo trabajo. No pueden decir que son útiles", critica la periodista holandesa Linda Polman, autora del libro War Games, The Story of Aid and War in Modern Times (en español: "Juegos de guerra, la historia de la ayuda y la guerra en la actualidad").

Según Polman, a menudo la ayuda sirve solo "para mantener viva a la gente".

También las Naciones Unidas están de acuerdo en que el cambio climático no puede ser la única causa de esta grave crisis, que ha situado a más de 12 millones de personas al borde de la hambruna. "Necesitamos que la ayuda humanitaria se vincule más a la reconstrucción y el desarrollo. No solo nosotros, en la ONU, sino todo la comunidad que envía ayuda", admite Hafedh Chekir, del Fondo de Población de la ONU.

Más Población VERSUS MENOS COMIDA. A menudo, señala Chekir, la ayuda de emergencia no se ve respaldada por proyectos a largo plazo que resuelvan los problemas esenciales. Por ejemplo, en las regiones más golpeadas por la escasez actual de alimentos, muchas niñas se casan demasiado jóvenes y sin ningún tipo de planificación familiar, apunta.

Así, hay amplias generaciones que carecen de una formación y trabajo de calidad. Y un desarrollo pobre supone que las granjas no produzcan suficiente comida.

En todo el Cuerno de África, la falta de miras ha tenido nefastas consecuencias, que a su vez demandan más ayuda de emergencia, como un círculo vicioso. "Pero uno no puede decir que se permita que más niños mueran hasta que haya desarrollo", argumenta Rogers. Aunque un gobierno fallido signifique que los ciudadanos sufran. Para Luca Alinovi, "el peor caso es Somalia".

El director de la misión de la FAO en este país que ha estado 20 años sumido en una guerra civil sostiene que la ausencia de un gobierno central hace que la inversión en agricultura sea mínima. Aunque también en otros países de la región podría haberse evitado la escasez de alimentos. "Los lugares que más sufren en estos países son también en los que menos se invierte en agricultura", afirma Alinovi.

Así, la situación en Etiopía es relativamente mejor porque ha invertido en agua y alimentos, aprendiendo de su angustioso pasado, mientras que las mujeres de las zonas rurales hacen una mayor planificación familiar.

Así, se conseguiría una mejora simultánea de servicios sanitarios, planificación agrícola y educación, sostienen los expertos. Chekir apunta como ejemplo la formación de las madres jóvenes. "Si mejoramos el acceso a la higiene materna y reproductiva, mejoraremos también el acceso a la planificación familiar", señala.

Y es más probable que esto suceda si las niñas tienen una educación de calidad, que las informa de sus posibilidades y retrasa su edad de matrimonio. "Pero hay muchas limitaciones", dice Chekir, apuntando que se trata de un asunto delicado.

Según Polman, hay grupos religiosos -tanto entre donantes occidentales como entre receptores- que se oponen a una aplicación seria de programas de planificación familiar. Y las preocupaciones de países africanos sobre la implicación extranjera en sus asuntos más íntimos, como la reproducción, también genera tensiones políticas.

Con todo, se está avanzando, afirma Chekir. Como en Marruecos, un país mayoritariamente musulmán, el gobierno está avanzando hacia programas integrales de sanidad en la maternidad. Y espera que el país norafricano sea un ejemplo a seguir, no una excepción.

opciones de texto  « AGRANDAR  ACHICAR » 

   Imprimir  Enviar

Normas de uso
Esta es la opinión de los internautas, no de ElHeraldo.hn
No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes hondureñas o injuriantes.
Reservado el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Una vez aceptado el comentario, se enviará un correo electronico confirmando su publicación.


Galería de Fotos

Un grupo de refugiados de Somalia a su llegada al campamento en Dadaab, al noreste de Kenia.

NOTAS RELACIONADAS

» 
Cultivarán nuevo frijol resistente a la sequía
» 
Por qué los años de ayuda al desarrollo no frenaron el hambre
» 
“Quisiera meterlas todas...”
» 
Birmingham conquista la Copa de la Liga
» 
Capitalinos recibirán agua dos días de por medio
» 
Bomberos reportan 188 incendios en Honduras
» 
La crisis y el manejo del agua
» 
Hasta junio se extenderá la sequía en la zona sur
» 
Piden al Ejecutivo decretar emergencia
» 
Desesperación por carestía de alimentos y agua en el departamento de Valle

Todos los títulos de esta sección

» 
Demasiado vergonzoso
» 
Demasiado vergonzoso
» 
Coco Chanel... ¿una espía nazi?
» 
Guatemala, un territorio en guerra
» 
“La oposición es mayoría, pero tiene que vencer el miedo”
» 
Reinas mayas en blanco y negro

   PUBLYNSA S.A. Todos los Derechos Reservados © 2012