Morazán es considerado una de las figuras centrales de la independencia de Centroamérica. La prueba es que en varios paÃses de Latinoamérica hay bustos o estatuas que recuerdan su grandeza.
Solo en la capital de Honduras su legado está impreso en esculturas de bronce como la que se erige imponente en la plaza Central, el héroe de pie en la parte frontal del edificio del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).
Además de un busto y una escultura que se encuentran en el Museo Morazánico. Una estatua del paladÃn junto a los otros próceres, en una recreación del "JardÃn de los próceres" del pintor Mario Castillo, hecha en fibra de vidrio.
Hasta el no menos importante obelisco que se erige como recordatorio de la Batalla de la Trinidad, en la comunidad del mismo nombre, ubicada al sur de la capital.
Pero no solo en Honduras se recuerda al héroe de la unión centroamericana. En El Salvador, de donde eran originarios los soldados que él más amó, hay varias esculturas que lo recuerdan.
Uno de los monumentos más impresionantes es, sin duda, la tumba donde descansan sus restos en el Cementerio de los Ilustres en San Salvador, porque ahà pidió ser sepultado luego de su fusilamiento el 15 de septiembre de 1842.
También está un busto suyo que rememora la batalla de San Pedro de Perulapán. El legado de Morazán es inmortal y de eso son testigos sus estatuas.
