Gustavo Palencia

Palencia es una institución del periodismo: más de dos décadas como corresponsal de la agencia Reuters
ElHeraldo.hn

Honduras

19.03.2010 - Redacción - diarioSPAMFILTER@elheraldo.hn

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Libros, revistas, informes y documentos abarrotan las mesas de la oficina de Gustavo Palencia. El televisor de 13 pulgadas sintoniza el canal CNN para estar al día con la información, pese a que el veterano periodista está de vacaciones.

Palencia es una institución del periodismo: más de dos décadas como corresponsal de la agencia Reuters y tres de ejercicio profesional avalan al comunicador que recién recibió el premio como mejor corresponsal de esa empresa, por su cobertura de la crisis política del país en 2009.

De poco hablar, pero afable, Palencia cuenta a EL HERALDO quién es el hombre detrás de las entrevistas, quién es el cobrador de buses que llegó a posiciones cimeras dentro del periodismo.

¿Cómo se define Gustavo Palencia?

Yo soy un periodista profesional, básicamente, empleado de una agencia de noticias; trabajé con un periódico, con diario Tiempo, alrededor de 16 años. Básicamente me definiría como una persona profesional que está buscando ofrecer a mi agencia lo más cercano a la verdad y a la realidad de los acontecimientos que ocurren.Soy un ciudadano que busca o aspira a que haya justicia en el país, a que haya equidad, creo que todos coincidimos en eso, cada hondureño creo que piensa que no debe haber cambios violentos, pero sí medidas que generen equidad.

¿Cuántos años en la profesión?

Trabajo como periodista de forma continua desde diciembre de 1981, pero antes trabajé unos tres meses en lo que se llamó algo así como "servicio de prensa" en el gobierno de Policarpo Paz García, cuando lo nombraron por un año antes de dar paso a los gobierno electos democráticamente, y básicamente mi trabajo ha sido en prensa escrita, desgraciadamente nunca incursioné en radio y televisión; ya tengo 50 años, casi 30 de ejercer la profesión y básicamente ha sido en medios escritos. En diario Tiempo trabajé desde diciembre de 1981 hasta 1996, y trabajo en Reuters desde abril de 1984, además de que en la década de los 80 hubo mucho interés de periódicos de Estados Unidos por la situación de Honduras en ese tiempo de la Guerra Fría, hice trabajos por 80 ó 100 dólares por notas que les interesaban.

¿Cómo llega a Reuters?

Básicamente llego por recomendación de Noé Leiva, que era mi compañero en diario Tiempo, y él me recomienda a una estadounidense, que era Anny Connors, que era la corresponsal en Honduras; conversé con ella, llegamos al acuerdo de que yo iba a cubrir por dos meses, luego eso terminaba y así pasaron dos meses.Yo le dije a esta persona, porque el trabajo fue agotador, que no seguía ni siquiera por el salario que me estaba dando, unos 350 dólares -en ese tiempo el cambio estaba a dos por uno y creo que era un buen salario, pero era tan intenso que realmente estaba cansado-, que prefería quedarme con los 350 lempiras que ganaba en Tiempo, pero con mucha más tranquilidad. Pero el jefe de ella dijo que estaba muy contento con mi trabajo, un trabajo con mucha calidad, con mucha eficiencia, entonces prácticamente entramos en un proceso que me tuvo que convencer para que continuara y no lo digo presumiendo, sino que lo digo porque fue realidad. La presión que sentí en dos meses de trabajo... pensé que si me dedicaba a trabajar así no tendría tiempo para nada. Porque el conflicto de los 80 era prioritario.

Los corresponsales de prensa, ¿cree que son vistos como clase privilegiada?

Yo creo que sí es cierto en el sentido de que solo son cuatro o cinco los que trabajan en agencias y si uno se pone a contar, la norma es que nos envejezcamos y nos muramos siendo corresponsales. De hecho el colega Fredy Cuevas tiene 37 años de ser corresponsal, no sé cuánto tiene de edad, igual otros que desde que soy periodista ellos ya eran corresponsales y no he visto que otro haya entrado.

El más joven es Gustavo Palencia.

Yo creo que sí, ja, ja, ja. Creo que cada vez hay periodistas más completos, que no es que nosotros no lo seamos, sino que hemos ido haciendo o hemos ido construyendo esa capacidades en el proceso de la práctica, pero ahora los periodistas saben computación, saben inglés, conocen por completo todas las tecnologías, ahora son periodistas multimedia, como hay en EL HERALDO.

¿Qué le ha dado y qué le ha quitado el trabajo como corresponsal?

Creo que el trabajo me lo ha dado todo, lo mucho o poco que tengo lo he obtenido a través de este trabajo; en este trabajo arduo, uno siempre piensa que no es bien remunerado, pero el periodismo le genera a uno satisfacciones diarias y esas cuestiones de los premios a veces no son cuestiones públicas, son cuestiones internas, las felicitaciones que le transmiten a uno, como por ejemplo cobertura de elecciones, pero no solo las elecciones sino todo el proceso completo, donde le dicen a uno que obtuvo una cobertura con notas con mucho color, bien escritas, de mayor impacto que la competencia y eso, aunque no le genera dinero, le produce muchas satisfacciones. El periodismo no es una profesión para hacerse rico, son muy pocos los que han logrado hacer capitales y es gente que ya pasó de ser periodista, son hombres que tienen visión de negocios.

¿Y qué le quitó a Palencia ese trabajo?

Realmente uno tiene que abandonar mucho de la familia, mucho de los amigos. Uno empieza a hacerse más amigo de la gente que cubre los eventos... a ti te conocía antes, pero te conocí más en el proceso de la crisis.Yo tuve un descuido importante de mi familia, uno no da ese tiempo por dinero, sino que uno se involucra, cualquier profesional se debe comprometer para tener satisfacción porque las cosas a medias no funcionan.

¿Qué hay de su visa personal, casado, hijos...?

Estoy soltero y posiblemente es parte del trabajo, pero bueno, hay varias cosas en la vida que van uniendo, separando, y de hecho compartí con dos mujeres con las que tuvimos 5 hijos: dos con la primera y tres con la que me separé hace diez años.Realmente lo he pensado, sobre todo por la cobertura de la crisis política en 2009, prácticamente asumí, y lo he pensado, que si estuviese casado realmente no hubiera podido trabajar. De hecho, cada mañana estaba viendo dos o tres canales de televisión, cambiándolos constantemente, con dos radios, hablando por teléfono, concertando entrevistas, y en esto uno no solo busca funcionarios, sino compañeros periodistas que le ayudan mucho porque conocen gente. De manera que si en ese momento hubiese tenido esposa, mi esposa se hubiese separado de mí porque era un tiempo completo dedicado a esto. Para esta cobertura, Reuters movilizó 8 periodistas que vinieron de Argentina, Venezuela, Perú, Colombia, Nicaragua, México y Estados Unidos, que vinieron a asistir la cobertura y eso hacía más complejo el trabajo.

¿Qué hacen los hijos de Palencia?

Tengo cinco. Uno tiene 30 años, él trabaja en mecánica, trabaja en equipo pesado. Otro está por terminar sus estudios de perito mercantil y tiene trabajo. Mi hija, que es la tercera, vive con su pareja y tiene trabajo. El otro hijo vive con su madre, trabaja temporalmente. En el caso de mi último hijo, le hacen falta como dos trimestres para salir como licenciado en mercadotecnia de una de las universidades privadas.

¿Y no le recomendó que estudiara periodismo!

Ja, ja, ja... pues uno de ellos me dijo que si le dejaba el trabajo iba a estudiar periodismo, pero le dije que iba a tener que esperar mucho. Al final no estudió periodismo. Yo creo que uno debe estudiar lo que le gusta.

¿Cómo son los padres de Palencia?

Mi padres fallecieron. Mi papá, quien era de origen campesino, fue conductor de vehículos, trabajó en la paz en una licorera, trabajó en la alcaldía cuando estaba el gobierno de Tiburcio Carías Andino. Luego mis papás se hicieron empresarios, tuvieron tres o cuatro buses, en un proceso en el que contribuyó mi madre, también de origen campesino, que se convirtió en comerciante.Ellos se esforzaron en hacer profesionales a sus hijos, fueron gente trabajadora. Mi padre llegó al sexto grado, mi madre llegó al tercer grado y ellos tenían, sobre todo mi madre, mucha visión, trabajó de manera tesonera cada día, logró generar un capital pequeño que la colocó en una buena posición y con eso nos apoyó a nosotros.Mi hermanas son tres mujeres, tengo dos hermanos que solo son de mi padre, pero en al caso de los que son de mi padre y madre, todos son profesionales.Mi madre tenía la aspiración de que sus hijos fueran profesionales. Y a cada uno, cada vez que uno se iba graduando, le decía que ya se podía morir en paz. La cosa es que nos lo dijo a todos y no se murió hasta que todos estuviéramos graduados.

¿Qué más recuerda de ellos?

Recuerdo a mi mamá empeñada cada día que estudiara. La educación era encerrado en un cuarto desnudo y no salía uno mientras no diga... que sé yo la lección de Morazán, de Bolívar. Yo creo que la madre es básica para que uno salga adelante en ese deseo de estudiar. Ella en mi bachillerato me impulsó hasta graduarme.Mi madre era la más fuerte y firme y para mí era lo más dulce, cariñoso, y era un complemento.Era de mucho afecto, de mucha solidaridad, de hecho yo era o todavía soy una persona que cuando estoy en mi casa hablo poco, salvo que me encuentre con quién hablar, ja, ja, ja. Y mi padre me decía: "Hijo, vos hablas poco y te reís menos". Realmente que era jovial y tenía aquel abrazo y gesto y tenía esas palabras que son necesarias cuando una está en crisis. Los dos fueron un complemento en mi vida.

¿De su infancia qué recuerda?

Bueno, yo me incorporé a las actividades de mis padres... mi papá tenía un autobús, era un Ford Falcon de los años 60. Y yo reparaba las llantas del carro, ayudaba a repararlo, bajar una caja, un motor...Luego anduve de cobrador de bus en mis vacaciones o cuando no llegaban los cobradores, el sábado, el domingo...

Pero en la profesión de periodista no fue cobrador?

No, no, ja, ja, ja, eso no... talvez porque ya había cobrado suficiente en los buses. Yo salía de la casa a las cinco de la mañana y regresaba a las seis de la tarde. La mayoría de los estudios universitarios los alterne conduciendo un bus. Cuando tenía que hacer un trabajo de grupo o algo de la clase, ese día no trabajaba.

¿Qué anécdota es la que más recuerda del trabajo en la década de los 80?

Mire, era el año 1983 ó 1984 y yo tengo una hermana en Nicaragua y yo iba visitarla y ese año, como en noviembre, y cuando venía para acá, llegué al punto fronterizo de transporte interurbano y se me acercaron varios policías y me dijeron que si yo era José Flores. Les mostré mis identificaciones, les dije que yo era periodista, que trabajaba en diario Tiempo, pero igual me bajaron del bus, me llevaron a El Paraíso a un sitio, a un cuarto cerrado, ( había) una silla y me hicieron preguntas como dónde había dejado las armas y quiénes eran mis contactos. Creían que era guerrillero y quién sabe de dónde les venía la idea, pero era una idea descabellada; pero el hecho es que me interrogaron hasta las 11:00 de la noche, luego me llevaron hasta la ciudad de Danlí y en Danlí me quitaron los zapatos, los calcetines y la camisa y ahí pasé la noche.Una de las personas que estaba ahí me dijo: Ajá, compa, por qué lo tienen aquí; no, a usted se lo van a echar.Al día siguiente me llamaron porque me iban a apuntar en una lista y en lo que estaba en eso una mujer se acercó y me dijo que si yo era hermano de Palencia. - ¿De Maritza? - No.- ¿De Samaria?- No.- ¿De Bety?Sí, me dice. Me dijo que le diera un número de un familiar, pero no me vuelva a ver, no me hable, apúntelo en un papel. Le di el número de la casa de mi madre,Ella habló y mi mamá habló con el director de diario Tiempo, Manuel Gamero, y el habló con gente que era de la Policía o del Ejército y una media hora después me liberaron ahí. Esa era un época de desaparecidos.

El 27 de junio de 2009 entrevista a Manuel Zelaya y este le dice que no teme que le den golpe de Estado.

Está una compañera que se llama Mayka Rosenberg y yo, estábamos en una entrevista con "Mel" cuando le preguntamos si él temía que le fueran a dar un golpe de Estado; dijo algo como que no creía porque cuando Estados Unidos no apoya un golpe de Estado no había un golpe de Estado.Creíamos que al día siguiente se iba a hacer una cobertura normal de la consulta y, como a eso de las 5:00 de la mañana, me habló el secretario privado del presidente Zelaya, Eduardo Enrique Reina, me habló telefónicamente y me dijo: "Palencia, los militares están entrando a la casa del Presidente, ya lo capturaron". Reuters fue el primero que hizo la alerta a nivel mundial, nos adelantamos 10 minutos antes que todas las grandes agencias y diez minutos en esta aldea global es una eternidad.

¿Esa nota y todo el trabajo sobre la crisis le valió ser premiado como el mejor corresponsal de América Latina?

Ellos calificaron la calidad de las notas, la buena lectura de los hechos, los contactos, sí fue un reconocimiento, importante, pero hubiese preferido que las cosas no hubiesen pasado.

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