Los retos para Daysi Oseguera Durón comenzaron desde su niñez.
En ese tiempo la lucha era contra el hambre. Esas batallas son las que, según ella le forjaron su carácter, siendo sus ejemplos su madre, la connotada dirigente sindical, Micaela Durón y su abuela materna Victoria Castro.
Hoy le toca contarle las “costillas” a los funcionarios del Tribunal Superior de Cuentas (TSC) como magistrada de la institución, cargo que la ha llevado a tener encontronazos con las personas investigadas.
Minutos antes de atender a EL HERALDO firma unos cuantos papeles en su oficina, toma su infaltable agua al tiempo “su secreto para evitar arrugas” y luego dice estar lista para la entrevista.
¿Qué es lo que más heredó de su madre?
Yo creo que no tanto de mi madre, sino de mi abuela, me crié con mi abuela por cuestiones del tiempo de mi madre, ella era enfermera, pasaba trabajando mucho tiempo, ella trabajó en el hospital San Felipe más de 34 años.
Mi abuela, Victoria Castro, solo había cursado el tercer grado, pero en aquel tiempo le inculcaban a uno valores morales, pues así aprendimos que era lo valedero en la vida y lo valedero no es enriquecerse, sino prestigiarse con un nombre.
¿Su familia contaba con recursos económicos?
Vengo de una familia muy pobre, mi madre tuvo que trabajar para sacar mis estudios, estudié en el instituto Tegucigalpa, ahí me gradué de perito mercantil en 1973.
¿Hace cuántos años trabaja en la administración pública?
Voy a cumplir 37 años. Comencé a trabajar en la Dirección Nacional de Tributación.
Con esfuerzos propios saqué mi abogacía en la UNAH con un índice académico de 86 por ciento, que era bien difícil en ese tiempo porque ya era madre en ese tiempo y estaba trabajando.
Además, fui medalla de honor en la escuela José Cecilio del Valle.
¿De su pobreza, qué recuerda?
Recuerdo que mí mamá se esforzaba porque yo tuviera todo lo que ocupaba en la escuela, en aquellos tiempos los sueldos eran de 300 lempiras y me criaba sola porque mis padres se separaron cuando estaba niña.
Mi abuela se levantaba a las 4:00 de la mañana, prendía el fogón y cuando no había pan para desayunar nos hacía “machitos”, estas eran tortillas y sobre la tortilla caliente ponía manteca de cerdo y sal, esos eran los machitos.
Cuando regresábamos de la escuela nuestra abuela nos hacía refresco de masa.
¿Tiene hermanos?
Tengo un hermano vivo y una hermana que murió a los dos años.
¿Acompañó a su mamá en las jornadas de trabajo en el hospital?
Como mi madre era pobre y no podían pagar una trabajadora, yo salía de la escuela y mi madre me llevaba a trabajar con ella en el hospital. Recuerdo la entrega que tenían las enfermeras para con el paciente y tenían sueldos ínfimos, pero se entregaban a los enfermos con amor.
Yo me crié entre las salas y los laboratorios del hospital del Tórax.
¿Quién es Daisy de Anchecta en familia?
Yo soy muy celosa en mi vida familiar, a pesar de que soy una funcionaria pública trato de que mi ámbito familiar esté fuera, tengo cuatro hijos y mi hija mayor ya me hizo abuela y mi segundo hijo, también.
Me siento orgullosa de lo que mis hijos han logrado en el ámbito profesional y personal, porque ellos también desempeñan cargos públicos.
Mi hija es la subdirectora de personal de la Fiscalía y entró en 1994, tengo un hijo en el servicio exterior y mi otro hijo trabaja en canal 8 y el último espero que se gradúe de abogado próximamente.
¿Cuándo y en qué puesto inició en el Tribunal Superior de Cuentas?
Inicié como secretaria general en la Contraloría General de la República, estuve un año y medio, luego, en 2002 se da el nacimiento del Tribunal y paso a desempeñarme por unanimidad de votos como secretaria general del Tribunal, donde pasé siete años.
¿Tuvo muchos encontronazos con funcionarios por sus señalamientos en diversos casos que investigaba el Tribunal?
El problema es que yo he sido un tanto controversial en mi manera de actuar, soy una de las personas que siempre defiendo mis ideas y lo que hago y cómo lo hago.
El Tribunal audita entes públicos y, obviamente, en estos entes habrá personas que pertenezcan a partidos políticos.
Yo venía de desempeñarme como representante del Partido Nacional en el Tribunal Electoral y, obviamente, cuando va una notificación mía firmada por mí a una persona del partido contrario al que yo soy se habla que es sectarismo político. Si hay reclamos de todos los partidos políticos por las notificaciones, ¿entonces qué sectarismo político es el que hay, de dónde?.
Soy muy controversial, eso sí yo siempre lo digo, soy cristiana, verdad, tengo mucho temor de Dios y trato de actuar haciendo justicia, creo que sí hay un lugar cuando nos morimos, que es la vida eterna y yo le he dicho a muchos amigos que quiero ganarme esa vida eterna y no el infierno y si me voy al infierno que sea por mis pecados y nos por el de los demás.
¿Algún correligionario nacionalista le ha reclamado por algún reparo?
Ninguno me ha reclamado, es más, quiero reconocer en estos momentos eso.
Sí hay amigos que me han reclamado diciéndome: “púchica, por qué no me avisaste” , pero no podemos avisar de lo que estamos haciendo y el aviso que mandamos es ya de la notificación.
Pero sí hay personas que se recienten con uno, que se han considerado que son amigos de uno, pero que nosotros los tres magistrados del Tribunal somos impartidores de justicia.
Créanlo o no, esa es mi verdad, trato de ser justa en mis decisiones y resoluciones que tomo.
¿Recuerda el caso con el que mayor dificultad ha tenido para emitir una resolución?
Hay muchos, algunos de los casos, no voy a mencionar nombre, que son de enriquecimiento ilícito, son muy difíciles, son personas que uno conoce. Nos ha tocado decidir casos sobre expresidentes de la República.
Recuerdo que en el segundo año de administración del ex presidente Zelaya yo tuve que llamar a Enrique Flores Lanza, con quien fuimos compañeros toda la universidad, al igual que con su esposa, el expresidente no permitía que se le notificaran y le dije: “Quique, para mí esto es muy difícil, pero soy la secretaria del Tribunal y tengo que notificar los pliegos de responsabilidad”.
El sector público cree que cuando se notifica algo es porque quiero perjudicar a alguien, pero no hago nada para molestar a alguien, pero tampoco permito que me molesten, porque soy libre para tomar mis decisiones.
¿La han llamado para que cambie informes?
Pues no me han llamado, pero sí me han visitado amigos para hacerme consultas y que se arreglen determinadas cosas y nosotros decimos que no se puede arreglar nada aquí y ejemplos tengo de muchas personas que trabajaron en la secretaría General y saben que yo no arreglo cosas.
No tengo enemigos, soy cristiana y recta en mis actuaciones y por eso creo que no se atreverían a pedirme algo en particular.
¿Próximamente será nombrada como la primer presidente mujer del Tribunal?
Sí, fíjate que eso es de suma alegría como mujer y a veces interiormente me reclamo que cuando es el Día de la Mujer aparecen un montón de mujeres en medios de comunicación, que yo no les quito el mérito, pero no hacen historia como las mujeres que venimos de abajo y que hemos luchado.
Fíjate, yo fui la primera directora mujer del Registro Nacional de las Personas, fui la primera secretaria general de la Contraloría General de la República, la primera secretaria del Tribunal, la primera representante del partido en el Tribunal Supremo Electoral. Bueno, nadie lo ha dicho, nadie me lo ha reconocido y lo tengo que decir yo.
Cuando voy a buscar trabajo no llevo recomendaciones de nadie porque las credenciales que llevo son las mías.
¿Actualmente, qué relación tiene con el Partido Nacional?
Ninguna, desde que entré al Tribunal ni te puedo decir si las paredes de la casa de mi partido han sido pintadas.
¿Porque es nacionalista, verdad?
Vengo de una mata nacionalista, mí abuela, Victoria Castro Carías, que era pariente del general Carías. Mi madre es una líder sindicalista, anduve en sesiones del sindicalismo y luego era alguien que figuraba en el nacionalismo.
Yo pude ser diputada, nunca lo fui pues nunca aspiré porque eso es una cosa muy delicada, porque en la política a veces las personas mienten y yo tengo por norma no mentir.
¿Pero participó como aspirante a diputada?
Participé cuando René Fonseca porque creí que en aquel tiempo se podía hacer algo bueno, pero no logramos la diputación.
¿A qué se va a dedicar cuando se retire?
Somos socios de una escuela bilingüe y pensamos dedicarnos a la escuela.
¿Cuántos años de casada?
Tengo 37 años de casada y sigo amando a mi esposo como el primer día en que nos conocimos. Tengo mis amistades, pero hasta ahí, claro he sido considerada persona de confianza de muchas de las personas que han estado o están en cargos de elección popular.