Mahendra Nath Das fue condenado por un asesinato tan horroroso que los tribunales indios le impusieron la pena de muerte y el presidente rechazó su pedido de clemencia. Solo falta un detalle para que cumpla la sentencia: el verdugo.
Más de dos décadas han pasado desde la última ejecución en Assam y como no quedan verdugos calificados, las autoridades de este estado del nordeste indio buscan un candidato en el resto de la nación.
En toda la India, donde la pena de muerte es solo mediante la horca e impuesta únicamente en los casos más extremos, solo ha habido dos ejecuciones en los últimos 15 años.
La condena de Das por decapitar públicamente a una vÃctima con un machete serÃa la tercera.
"Hemos empezado el proceso de instalar el cadalso", dijo Brojen Das, carcelero de la prisión en Jorhat, a 300 kilómetros (190 millas) al este de Gauhati, que comparte con el reo un apellido común en la región. Sin embargo, no se sabe cuándo se cumplirá la sentencia.
Las autoridades de la prisión han escrito a sus colegas en los estados de Uttar Pradesh y Bengala Occidental en busca de un verdugo, pero hasta ahora no han recibido respuesta, dijo S. Thakuria, director de correccionales de Assam.
