La imponente fascinación que regala la geologÃa no puede pasarse por alto en EL HERALDO.
Por esta razón damos una pequeña muestra de las maravillas que tiene el planeta tierra gracias a las bondades de la naturaleza.
Uno de los ejemplos es el ojo del Sahara, el cual se encuentra en Mauritania. Tiene un diámetro de 50 kilómetros y, aunque en un principio se pensaba que habÃa sido consecuencia del impacto de un meteorito, los estudios más recientes han demostrado que en realidad se trata de un curioso pliegue de la corteza terrestre que se ha ido erosionando a lo largo de millones de años.
Otro hermoso diseño de la naturaleza es el bosque de piedra, en Madagascar. Todo un bosque pétreo afilado por la erosión de las frecuentes lluvias que van desgastando la parte blanda y caliza de la roca modelando auténticas navajas en piedra. La Reserva de Tsingy, como se le conoce a partir de desde 1990, pasó a formar parte del Patrimonio de la Humanidad.
Debajo de esta aparente hostilidad hay un mundo extraordinario entre los cañones de los bosques habitados por diferentes plantas y animales. Al hablar de las maravillas formadas entre rocas no se puede olvidar el Fly Geyser, ubicado en el árido estado de Nevada. Y es que en este terreno se puede apreciar un hermoso decorado sobre rocas.
También los siete gigantes de los Urales, en Rusia. En el lugar existen numerosas y bellas leyendas que relatan cómo llegaron a formarse estos grandes titanes que surgen imponentes de la frÃa estepa rusa.
