Son las cuatro de la madrugada y su día comienza entre pensamientos, bailarinas y amor de madre. También entre novios blancos y una amplia variedad de flores. Se trata de doña Ofelia Correa, una dulce mujer que riega, abona y poda las 300 variedades de flores que decoran su jardín en la vereda La Cuchilla del corregimiento de San Cristóbal, a siete kilómetros del casco urbano. Por el empeño y amor que esta mujer, de 70 años de edad, le pone al cuidado de sus plantas, hace cinco meses su casa se convirtió en el Parque Interactivo Museo Vivo de las Flores.Desde entonces recibe más de 80 visitas mensuales. Ahora, este hogar que sobresale entre las montañas por la diversidad de colores que dan las especies que allí habitan, es la puerta de entrada al turismo en el corregimiento de San Cristóbal.