Aculto en la aldea de Victoria, a unos 70 kilómetros al noreste de la ciudad de Melbourne, una de las principales ciudades de Australia, se encuentra un mundo mágico.
Se trata de un espléndido jardÃn donde cobran vida decenas de esculturas talladas en madera.
El creador de esta magnÃfica obra es el escultor Bruno Torfs, quien por más de 25 años se ha encargado de dar forma a centenares de imágenes que luego se colocan entre la extensa vegetación de la comunidad.
En 2009 un voraz incendio se encargó de arrasar con varias de las esculturas, pero en la actualidad el artista y los pobladores han recuperado gran parte del lugar.
En sus inicios el parque contaba con unas 15 esculturas, pero con el transcurrir de los años llegó a tener unas 500 obras.
Para su montaje como lugar turÃstico se requirió apenas cinco meses, tiempo durante el cual el artista elaboró las esculturas de madera.
Bruno llegó a la aldea varias décadas atrás y quedó encantado con los paisajes, por lo que decidió residir aquà y se trasladó desde Paraguay junto a su familia, comenzando su trabajo de transportar a los seres de los cuentos de hadas a nuestra realidad por medio de sus obras de arte y es esta selva tropical la que le sirve lienzo para sus creaciones.