Un filipino que dejó de crecer a los dos años de edad y cuya altura es de 59.93 centímetros fue declarado oficialmente el hombre más bajo del mundo al momento de cumplir su 18 aniversario.
Junrey Balawing es hijo de un herrero y el mayor de cuatro hermanos, todos de altura normal salvo él.
filipino que dejó de crecer a los dos años de edad y cuya altura es de 59.93 centímetros fue declarado oficialmente el hombre más bajo del mundo al momento de cumplir su 18 aniversario.
Junrey Balawing es hijo de un herrero y el mayor de cuatro hermanos, todos de altura normal salvo él.
Los médicos nunca pudieron diagnostigar los problemas que afectaban su crecimiento.
El hombre reside en el pueblo de Sindangan, situado en la isla de Mindanao (sur de Filipinas). "Es oficialmente el hombre más bajo del mundo", declaró Craig Glenday, jefe de redacción del Libro Guinness de los Récords. Junrey Balawing reemplaza al nepalí Khagendra Thapa Magar, que mide 67.08 centímetros y fue proclamado el hombre más bajo del mundo en octubre de 2010, quien supera en altura al filipino por ocho centímetros.
El padre de Balawing contó que este fue un bebé con muchos problemas de salud y que dejó de crecer a los dos años. "Estamos muy orgullosos de él", dijo su madre Concepción, junto a su marido Reynaldo Balawig.
Vestido con una camiseta blanca del Récord Guinness y unos diminutos pantalones también blancos, Junley Balawig se fotografió junto con su título enmarcado, que alzado le llegaba por la barbilla.
El hombre reside en el pueblo de Sindangan, situado en la isla de Mindanao (sur de Filipinas). "Es oficialmente el hombre más bajo del mundo", declaró Craig Glenday, jefe de redacción del Libro Guinness de los Récords. Junrey Balawing reemplaza al nepalí Khagendra Thapa Magar, que mide 67.08 centímetros y fue proclamado el hombre más bajo del mundo en octubre de 2010, quien supera en altura al filipino por ocho centímetros.
El padre de Balawing contó que este fue un bebé con muchos problemas de salud y que dejó de crecer a los dos años. "Estamos muy orgullosos de él", dijo su madre Concepción, junto a su marido Reynaldo Balawig.
Vestido con una camiseta blanca del Récord Guinness y unos diminutos pantalones también blancos, Junley Balawig se fotografió junto con su título enmarcado, que alzado le llegaba por la barbilla.