A menos de 40 horas de que Barack Obama, el primer negro electo presidente de Estados Unidos, jure respetar la Constitución de Estados Unidos, sobre el mismo ejemplar de la Biblia utilizado por Abraham Lincoln en 1861, el mundo sigue de cerca este acontecimiento.
La llegada de Obama a Washington se vive dentro y fuera de Estados Unidos como una bocanada de aire fresco tras los ocho años de George W. Bush, quien abandona la presidencia con una imagen pública muy deteriorada y unos índices de popularidad históricamente bajos.
Su investidura como presidente número 44 de Estados Unidos viene precedida de una serie de preparativos que lleva varios meses a cargo de un comité oficial que no ha dejado nada al azar.
A juzgar por la algarabía existente en la capital estadounidense, parece que son muchos los que tienen que celebrar, nada más y nada menos que la ascensión del primer negro a la Presidencia de la primera potencia mundial.
A causa de la solemnidad de la investidura, todo ha sido ensayado. Los preparativos parecen un guión de televisión en el que se ha cronometrado no solo la duración de los discursos, sino hasta la trayectoria del recorrido que hará el Presidente cuando se desplace por la avenida Pennsylvania para recorrer el espacio desde el Capitolio, donde se le tomará juramento, hasta la Casa Blanca, donde le aguarda la toma de decisiones importantes en materia económica y política internacional.
PREPARATIVOS. La ceremonia oficial comenzará con un servicio religioso a cargo de un pastor seleccionado por Obama, quien previo a esto se reunirá con el saliente presidente George Bush y luego asistirá a la juramentación del vicepresidente Biden, de 67 años.
"Juro solemnemente que cumpliré escrupulosamente las funciones de Presidente de Estados Unidos y que, en toda la medida de mis medios, salvaguardaré, protegeré y defenderé la Constitución de Estados Unidos", dice el artículo 2 sección 1 de la Constitución de esa nación. Estas serán las palabras que pronunciará Obama, de 47 años, ante más de 30 mil espectadores que, según los organizadores, estarán en las afueras de la sede del Congreso.
Afuera del Capitolio se puede observar durante los días previos al gran evento a gran cantidad de obreros, técnicos y militares que trabajaban en la preparación del escenario. Los organizadores han distribuido unos 240 mil boletos entre invitados a la ceremonia y, debido a las inclemencias del tiempo, serán regalados cobertores contra el frío y contra la lluvia, aunque por razones de seguridad los paraguas están prohibidos. Después de ser juramentado, el presidente Obama regresará a la Casa Blanca acompañado de su esposa Michelle y de sus hijas Malia y Sasha. Lo mismo harán el vicepresidente Biden, su esposa y sus hijos Beau, Hunter y Ashley.
CELEBRACIONES PREVIAS. Hoy, las principales organizaciones hispanas prepararon una Gala Inaugural Latina, dos días antes de la toma de posesión de Obama, donde cantarán el español Alejandro Sanz, Jennifer López, Marc Anthony y Paulina Rubio.
Se da por descontado además, que pesos pesados que apoyaron a Obama en su campaña, como Oprah Winfrey, Bruce Springsteen, asistirán a los festejos en Washington, al igual que Beyoncé y Mary J. Blige.
Por otra parte, la Coalición Creativa, una organización sin fines de lucro fundada en 1989 para promover temas de importancia pública, confirmó un elenco estelar para su propia fiesta de investidura. Elvis Costello y Sting tocarán juntos en el evento al que confirmaron su asistencia Spike Lee, Anne Hathaway, Tim Robbins, Susan Sarandon, Maggie Gyllenhaal, Peter Sarsgaard y Ron Howard.
Pero no se espera la asistencia del homenajeado presidente electo para este evento de beneficencia cuyos patrocinadores parecen haber ofrecido las mesas por 150.000 dólares. Este festín de la Coalición Creativa es uno de los muchos banquetes extraoficiales que se estarán realizando en Washington durante la semana de la toma de posesión de Barack Obama, entre ellos el "Legends Ball" y el "Urban Ball", que -con entradas a 650 dólares- ofrecen una fiesta con Chaka Khan, The Temptations, George Clinton, The Cheetah Girls, Lil Jon y T-Pain.
LA "OBAMAMANÍA". Es una verdadera "Obamamanía" lo que se ha desatado en esta ciudad. No hay tienda de venta de ropa o regalos que haya podido escapar a ella.
Es de todo que los comerciantes han mandado a hacer con la figura de Obama y de su familia. Se encuentra desde botones, tazas, franelas, gorras, bolígrafos y muñequitos, hasta un libro de los que en República Dominicana se llaman "mariquitas", que permiten recortar las figuras de los Obama y en otras páginas tienen vestimentas diversas de cómo a cada quien le gustaría que fuesen vestidos el día de la toma de posesión. Así, un ejército de personas busca sacar provecho de la toma de posesión de Barack Obama el martes próximo, en la culminación de una campaña histórica. Su inminente presidencia ha llevado el consumismo a otro nivel, incluso en una economía en la que menos es más.
"Nada para esto", indicó Bahman Shafa, dueño de Focus Sports, que el mes pasado abrió una Supertienda de la Inauguración en esta ciudad. "Obama tiene el atractivo de una estrella del rock, mientras que Bush ciertamente no lo tenía", explicó.
Una salsa picante de la toma de posesión es vendida en 6.99 dólares por la compañía de Kentucky TooDarnHot.com; un collar "Esperanza y Cambio" cuesta 24 dólares en Chico’s, la cadena de ropa femenina, y las tarjetas Barack Obama Topps tienen un precio de 1.99 dólares el paquete. También hay papel sanitario Obama, que luciría "grandioso en el escritorio de cualquier demócrata", señala su publicidad, por 8 dólares. Los rollos son "muy populares en la actualidad", indicó su creador, Jeremy Rupke, quien vive en las afueras de Toronto y advirtió que la tinta es tóxica. También se pueden comprar barras de jabón que proclaman "Este es nuestro momento para limpiar a Estados Unidos", por 9.99 dólares, y un estuche de jabones para regalo de 44.99 dólares en la tienda en línea The Obama Bar, que se está vendiendo tanto que el dueño, Salah Boukadoum, indicó que "nos complace ver que Obama ya está haciendo su parte para estimular la economía".
