Nunca han usado un arma, pero representan a los militares con mucha gallardía. Son los miembros de la Marimba Alma de las Fuerzas Armadas de Honduras, quienes hacen vibrar los corazones de quienes los escuchan. Son nueve marimbistas que desde hace diez años llevan el sonido, el ritmo y el sabor de lo nuestro a varios rincones del país.
Los hondureños que integran este cuadro musical bajo la dirección de José de la Rosa Ponce, un taxista de profesión y músico de corazón, son amantes de los sonidos que produce este instrumento al movimiento de sus manos.
SUS ORÍGENES. El grupo musical se integró por la iniciativa del coronel Fidel Velásquez Murillo y el general retirado Daniel López Carballo, en 1998. En estos diez años, los músicos han sacado las notas más sonoras a la marimba, al tenor, a la batería acústica, a las congas y al violón.
La marimba es uno de los instrumentos más representativos de la música folclórica catracha, y estos señores saben cómo hacerlo, haciendo que las Fuerzas Armadas sean muy bien representadas. José de la Rosa Ponce, junto a Santiago Castillo, Hugo Iglesias Lanza, Alberto Recarte, Francisco Flores y José Alonso Macías, pertenecen a la vieja guardia de la agrupación. Mientras que Franklin Villanueva, José Girón y Carlos Arivallan, son los últimos miembros que se unieron a la marimba. "Cada público es diferente, pero tenemos un repertorio muy amplio que abarca una diversidad de canciones", afirma el marimbista.
Es que ellos saben quedar bien con las peticiones, ya sean típica, folclórica, balada, romántica e incluso ranchera, todos esos ritmos están incluidos en su repertorio.
HERENCIA FAMILIAR. Cada integrante de esta marimba lleva el sabor en las venas. Algunos pertenecían a algún conjunto antes de unirse a las Fuerzas Armadas. En los pueblos del interior del país es donde más se fomenta la pasión por lo nuestro, por los instrumentos que nos definen como catrachos. Y eso es lo que ha sucedido con estos músicos. Ellos son originarios de Santa Rosa de Copán, Taulabé, Siguatepeque, La Paz y Tegucigalpa, y cada cual vive en su tierra, por lo que cada vez que tienen que presentarse a un concierto, feria o actividad, para la cual es requerida su presencia, ellos viajan a la capital. También se reunen en la base del Primer Batallón de Infantería en Mateo, los viernes para ensayar.
Ninguno de ellos pertenece a las armas, "no somos soldados, fuimos contratados como músicos. Solo el motorista que nos asignan que también es parte de esta marimba", aclara Ponce.
La proyección dentro del país ha sido enriquecedora. Trujillo, Juticalpa, La Ceiba, Danlí, Tegucigalpa, Ojojona, Pespire... han sido varias las personas que han tenido la oportunidad de escuchar las interpretaciones de los representantes de los militares, a través de la Marimba Alma de las FF AA. A través de su arte animan las fiestas, ferias y eventos oficiales, entre otros.
