Honduras
Si el gobierno hubiera puesto manos a la obra desde que se presentó el problema (a finales del año pasado), decenas de comunidades de la zona oriental no estuvieran a punto de quedar incomunicadas con la capital.
Y es que el derrumbe en el kilómetro 7, que destruyó un tramo de la carretera el fin de semana, se agudizó al extremo que ahora solo se puede circular en un solo sentido y, literalmente, al borde del precipicio.
Los hondureños lamentaron que los aguaceros que cayeron en la zona desde el sábado hayan terminado de obstaculizar el paso.
Pero más indignación hay con la desidia de las autoridades de gobierno, que derrochan millones en campañas para la cuarta urna pero no han tenido fondos ni para mover una piedra en el sector.
Desde el paso de la tormenta tropical 16, las autoridades se limitaron a colocar escasas señales de precaución, dejando de lado los trabajos de mitigación y reacondicionamiento de la vía.
A la fecha, ya debieron construirse muros especiales -considerando que hay una falla geológica- o al menos debió habilitarse un paso alterno, en opinión de los conductores que transitan por el lugar.
Según el reporte oficial, el daño se registró a las 11:00 de la noche, justo frente al motel Luxor.
El terreno cedió 10 centímetros más a la quebrada que pasa por debajo del pavimento. Las copiosas lluvias lavaron el cerro aledaño, dejando gran cantidad de sedimento en la vía.
Las retroexcavadoras y volquetas de Santos & Cía., a cargo de la rehabilitación del paso vial, trabajaron en doble jornada.
Además, en el kilómetro dos de esta misma carretera, a unos 300 metros de la posta policial de Villa Vieja, se reportó el derrumbe de un cerro cercano.
El desprendimiento de una roca provocó daños considerables en un vehículo Honda Civic rojo, con placas PBK-8426.
El automotor era conducido por Jimmy Hernández, de 25 años, quien resultó con heridas leves.
La Policía de la zona se vio obligada a colocar un retén de prevención mientras se retiraban las toneladas de tierra y piedra.
Otros daños
Pero los daños por lluvias no se reportaron solo en la red vial.
Martha Canales pasó en zozobra toda la noche del domingo. Temía que a consecuencia del aguacero que se desató su pequeña vivienda, ubicada en el sector 2 de la colonia Villa Vieja, se viniera abajo.
Aunque no pasó lo peor, no se pudo evitar que su casa quedara inundada, ya que el agua se colaba por más de una docena de goteras que hay en el techo.
“He pasado despierta toda la noche, pensando que mi casita se podría caer por el aguacero. Pero solo se metió el agua y sí se me mojó bastante la ropa”, declaró mientras sacaba el agua de su vivienda.
La zozobra no solo se apoderó de Martha, sino de los más de 300 mil capitalinos que viven en zonas de alto riesgo en materia de vulnerabilidad.
Se estima que solo el domingo cayeron 56 milímetros de agua (48 en la noche y 8 en el día).
En el barrio Guadalupe, el agua hizo ceder un enorme muro de contención de una bodega, la que resultó severamente dañada.
Y es que por el sector pasa una quebrada que con la cantidad de agua que cayó se salió de su cauce.
Asimismo, la suciedad en los tragantes de la colonia San José de La Vega afectó levemente dos viviendas.
El Cuerpo de Bomberos reportó, además, otras tres viviendas semiinundadas en el sector B de la colonia Los Pinos. Una vivienda es propiedad de Gabriela Núñez, en la que habitan cinco personas. Otro de los inmuebles afectados pertenece al Carlos Santos.
La calle de terracería de la aldea Santa Rosa, carretera al sur del país, quedó prácticamente intransitable. El agua se abrió paso por en medio de la vía, dejando severos agujeros.
Entre la infraestructura dañada está el muro perimetral de la escuela Monseñor Ernesto Fiallos, de la colonia del mismo nombre, que se llevó la peor parte con las lluvias. Unos 20 metros del puente se vinieron abajo por la humedad.
Las lluvias también formaron una laguna en la colonia Loarque, frente a Mármoles de Honduras, la que obstaculizó el paso vehicular por varias horas.
Las calles de tierra de los sectores de Las Palmas y El Lolo parecen caminos de herradura.
Más aguaceros
Los pronósticos del Servicio Nacional Meteorológico (SNM) no son nada halagadores. Una cuña de baja presión que afecta Yucatán, Belice, Nicaragua y Honduras dejará fuertes lluvias en las zonas central, sur y oriente del país.
Las lluvias se presentan por la tarde y noche debido al flujo de humedad que transportan las nubes y que tardan en descargar, informó Héctor Zavala, pronosticador de turno de SNM.
Ante esta situación, el Comité de Emergencia Municipal (Codem) ha puesto al servicio de la comunidad 167 Comités de Emergencia Locales (Codeles).
Solo para atender las emergencias en zonas vulnerables como El Bambú, se han habilitado cinco Codeles, por ser una zona de deslizamientos.
En cuanto a las precauciones, el Codem recomienda a la población estar en alerta de los reportes meteorológicos y al cause de los ríos.
* Emergencia: 167 Comités de Emergencia Locales trabajan para asistir a los pobladores de las zonas vulnerables de la ciudad.
* Plan de albergues: La Alcaldía Municipal realiza un programa de entrenamiento y capacitación a personas para atender posibles emergencias de gran magnitud.